martes, 26 de mayo de 2009

Cuento 62. Me encuentra quien me buscó. Dedicado a F


De 4to Aniversario mis más estimulantes deseos para que todos tengan eso que anhelan y lo tengan ya que ya!!!

*Imagen sacada en la red Lilian Yamila Bianco



No me gustaba, así que cuando me dijo -soy tu Ángel Pecador-, me dio risa, supuse que era un juego en el que nadie corría peligro.
Sin mayor preámbulo empezamos a disfrutar juntos de lo sencillo y lo complicado, desde no hacer nada hasta hacerlo todo. Se dio la ocasión de tener desayunito, cafecito, platicadita, comidita, bici, peliculita, cenita, relax en el spa, con la premisa de que “no hay mejor atención que la mía para ti y la tuya para mi".
Pero cuando rozaste mi pierna y una energía se me arremolinó en medio del estomago, descubrí que mi cuerpo sentía exacerbado lo que recibía. No supe cuándo se convirtió en una acción atrevida y peligrosa el desear estar juntos. Sospeché que yo era la única trastocada por nuestra cercanía, pero en una actitud romántica y divertida me preguntaste:
–¿A dónde quieres llegar?- Provocando una cascada en mi cabeza y pensé que lo que realmente deseo es estar en pareja, formar una familia, tener amor, risas, respeto, generosidad, una casa bien armada para compartir juntos la fe y todo lo grato que la vida trae consigo.
En concreto ya quiero ser feliz!!!
¿Se le podrá decir todo eso de un jalón a un hombre?

Me sentí con ganitas de dar un paso más en nuestra lúdica historia de amor y sintiéndome pícara tomé tu mano y sin mirarte directo, respondí:
–A donde tú quieras llevarme…-

Me impaciento en la vida de manera descomunal, así que en cuanto terminé la frase ya vibraba, me alegraba y sufría por lo que te había dicho. Entonces con toda seriedad dijiste -Te tengo mucha confianza…-

Al oírte, mi impulso fatalista devoraba mis entrañas y entonces sonreíste y retardando tus palabras, para disfrutar las caras que hacía, dijiste:

-… así que dame tus labios y salva mi corazón, si tú te animas, yo me animo, ya ves qué bien trabajamos juntos.... y vamos sacando los pendientitos que tenemos-

Y sólo entonces, empecé a creer que el amor existe de verdad y lo que siguió, bueno, es mejor de lo que había soñado jamás...

miércoles, 20 de mayo de 2009

4to Aniversario de Cuentos Bajo Pedido 22 mayo 2009

22 may 09

Bueno, finalmente es el 4to Aniversario de Cuentos Bajo Pedido, día del cumpleaños del dramaturgo Emilio Carballido q.e.p.d.

Y me gustaría escribir para festejar?
Algo que nos hierva la sangre,
nos saque brillo a los ojos,
nos arranqué una sonrisa de cómplices…

o al menos un suspiro inesperado.

Y aunque miles de ideas electrizantes cosquillean el borde de mi cuerpo, he tenido mucho trabajo y me ha sido imposible tener la serenidad necesaria para escribir historias incendiarias….

Mientras me interno en la selva de mis anhelos, para escribir lo que realmente deseo…
les dejo todos los cuentos anteriores, en especial los de los aniversarios.

Cuento 1
Fue una tarde de encuentros, de misterios, de alegrías. Una tarde de esas, de familia cercana pero desconocida.
Uno de esos encuentros fue ese que sé dió entre tu y yo….

Cuento 29
Nos hemos vuelto a encontrar a casi un año de nuestro primer encuentro, el cual fue un 22 de mayo por si hiciera falta documentar ese momento. Así que, justo ahora que ya estaba dudando de casi todas las cosas, la vida de nuevo me sorprende…

Cuento 53
Ya esperaba este momento, sabía que te aparecerías, pues se acerca el tercer aniversario de nuestro primer encuentro. Como me divierte descubrirme sorprendida por tu presencia…

lunes, 18 de mayo de 2009

Cuento Sin cuenta. Basado en una idea de DZD

*Imagen del la red
Tantas cosas hay que no puedo contar, que no sabría cómo explicar, a quién decírselas? A quién le podrían interesar todo lo que a veces uno guarda con tanto afán? Sólo a mí, sólo a ti, supongo, serán cosas que recordaremos con cierta periodicidad, que traigamos de vuelta para volverlas a saborear. Acaso, bastará con pensarlas para hacerlas volver? No sé, qué ha pasado en mi vida últimamente, pero han vuelto a mí, de golpe imágenes refrescantes que me hacen revivir, vibrar, sudar y sentir ese plácido dolor que regala el amor, cuando está lleno de pasión. Llevo noches enteras, en las que me inundan los recuerdos, los gratos y deliciosos momentos de mi vida, se me vuelven a presentar como olas confusas. Vuelven esas cosas sin cuenta, las que no hacen falta registrar porque han quedado sobre nuestra piel para siempre. A veces, no descanso más, pues llega la noche y de tanto recordar simplemente no consigo relajarme. Otras más, evito el sueño, me quedo viendo el horizonte, disfrutando como se mete el sol hasta que llega sorpresivamente el amanecer. Pero a pesar de huir de la cama, llegas tú a platicar, a remover los anhelos, que yo ya pensaba diluidos. Entonces mis días se vuelven incertidumbre, ansiedad, zozobra, de esa que da cuando uno se empieza a enamorar. Quiero huir, con el profundo deseo de ser alcanzada contra mi voluntad. Las noches se me han confundido con los días, y los sueños se me han hecho pelotas con la realidad.
Cada vez más, voy perdiendo la certeza de que seas un simple recuerdo que me viene a visitar, tal vez seas realidad y has venido dispuesto a devolverme tantos besos que guarde en tu boca, pensando que nunca volverían a mí, corazón. En medio de esta confusión, no he opuesto resistencia alguna a tus inverosímiles propuestas, pues me tranquiliza pensar que eres producto de mis fantasías, de mis anhelos que vienen y van.
Ahora, sólo una cosa me preocupa y no sé si se resolverá en los próximos días o será que en nueve meses reciba un golpe de realidad……

martes, 12 de mayo de 2009

Pre 4to Aniversario de Cuentos Bajo Pedido




El 22 mayo 2009, día del cumpleaños del dramaturgo Emilio Carballido q.e.p.d., es el 4to Aniversario de Cuentos Bajo Pedido.

¿Qué hacer para festejar?

Aun no concreto la publicación en impreso, pero vamos en el Cuento 61…

Tenemos dos blogs

http://cuentosbajopedido.blogspot.com/

http://respirapoemas.blogspot.com/

con seguidores…

¿Qué hacer para festejar?

Algo que nos hierva la sangre,

nos saque brillo a los ojos,

nos arranqué una sonrisa de cómplices…

o al menos un suspiro inesperado.




*Foto de la 1era entrega de Cuentos Bajo Pedido

lunes, 11 de mayo de 2009

Cuento 61. Desastre Ecológico.

Dedicado a moderato_Dos_josef
quien pidió en el blog
un cuento de desencuentros.


Teníamos tiempo con problemas, discutiendo llegamos a la conclusión de que él siempre estaba trabajando y de que a mí nada me parecía y me sentía abrumada con los niños y la casa.
En lo que podríamos llamar, nuestro último intento por rescatar la relación, nos propusimos hacer algo interesante en pareja. Así que llegó temprano por mi, cosa rara. Al subirme al coche, pregunté ¿Cuál es el plan? En un grito juvenil me dijo, follar!!! Pensé, no puede decir algo lindo como coger??? Llegamos a un lugar que me pareció horroroso, al cual él llamó el SPA. El cuarto consistía en una cama y un vapor con una tina de baño, de higiene sospechosa. No quise hacer comentarios para mostrarme dispuesta a disfrutar de su propuesta. Llenó la tina y le agregó dos frascos de espumantes, a los que él llamó geles afrodisíacos. Encendió el vapor a todo lo que daba y sin mayor preámbulo iniciamos el conocido ritual del amor. Entre la temperatura del agua de la tina, la espuma y el vapor, llegó un punto en el que era imposible respirar y en medio de jadeos, no sexuales, me llevó a la cama. El cuarto estaba invadido de vapor, entonces descubrimos que no había una sola ventana, por lo que corrió a abrir las llaves del agua fría para disipar el vapor. Regresó a toda velocidad, para no perder concentración.
Yo pertenezco a la Global Water Watch Foundation, juro que hice mi mejor esfuerzo por concentrarme, pero no podía dejar de calcular los litros de agua potable que corrían por minuto. Sólo podía pensar que mientras hacíamos el amor se iba por el caño toooooooda el agua que había evitado desperdiciar durante mi vida entera. Empujándolo con violencia me levanté y mientras él me reclamaba, con toda furia, haber arruinado el mejor momento, yo sentía un éxtasis indescriptible al cerrar las llaves del agua.