martes, 23 de abril de 2013

Día del Libro y de la Rosa y de San Jorge, el que mataba dragones…

 

¿Y qué si uno fuera recordado por haber hecho cosas fantásticas e inverosímiles? Como haber matado dragones, por ejemplo.

¿Qué pasaría, sería menos mérito, valdría menos la pena ser recordados? Pues sí, todos hemos hecho cosas fantásticas, pero a veces hemos sido taaaan cuestionados que ni nosotros mismos las creemos y lo archivamos como un recuerdo extraño que tal vez debió provenir de algo que imaginamos.

Yo recuerdo, y digo recuerdo, que cuando era chica tenía una resbaladilla amarilla que estaba en medio de mi cuarto. Con el tiempo la resbaladilla no sólo la usé de su manera tradicional, si no también, en algunas ocasiones al lanzarme de ella, en lugar de llegar al piso volaba por la habitación. Era una especie de propulsor. Pero cada vez que cuento esta anécdota me dicen, “no puede ser” seguro que es una fantasía. Y entonces, con el tiempo me han hecho dudar de esto que tengo muy claro como recuerdo de mi infancia.


Feliz día del Libro y de la Rosa y de San Jorge, el que mataba dragones…

*Imagen de la red

Esta es una resbaladilla:

viernes, 8 de marzo de 2013

Probando otras formas de ser Mujer



Este año estoy probando otras formas de ser mujer, no sólo a través de mis propias vivencias si no también por las cosas que están viviendo otras mujeres queridas cercanas a mí.
 




Hay tantas formas de ser mujer y yo les deseo que sean todas para disfrutar de la vida!!!!
Un abrazo enorme en este día Internacional de la Mujer.
 

miércoles, 27 de febrero de 2013

Sobre las cosas importantes


Escribir sólo sobre las cosas importantes es un criterio curioso. Si uno tiene ganas de escribir sobre algo, es porque eso es suficientemente importante….


Una coconita está empollando un par de huevos en el quicio de nuestra ventana
…..me pareció importante.
 

Será mi amor por la naturaleza, será mi curiosidad, será que también estoy empollando. Pero me alegró la sorpresa y quiero estar viéndola a cada rato. Pero cuando me asomo se espanta y vuela. Entonces dejé entreabierta la cortina para poder verla o “espiarla” a placer. Ahora otro pajarito ¿La pareja? Le trae comida y ramitas y entre los dos van construyendo un nido. Sobre unas hojas secas pusieron los huevos y ahora construyen el nido. Es curioso que primero pongan los huevos y luego armen el nido, je.

 
¿Dónde he visto una escena parecida?


sábado, 26 de enero de 2013

Las cosas que importan






Frente a muchos de mis anhelos cumplidos he quedado sin palabras en las manos, pero no en la cabeza ni en el corazón. Ha sido tal la magnitud de las cosas que últimamente me han sucedido, que con trabajos he podido escribir algo al respecto. Finalmente llega a mis manos, un evento, que bien valdría la pena escribir un libro y no sólo cuentos, relatos, anécdotas o poemas. Tal vez, todo eso, de alguna manera ha sido una especie de libro o compendio. Frente a las enormes páginas en blanco, me pregunto, ¿Qué es lo que verdaderamente valdría la pena contarte? ¿Será interesante simplemente hablar de los acontecimientos cotidianos? Nunca antes me lo había planteado. Antes sólo escribía de lo que me interesaba a mí, creaba realidades paralelas sobre cosas que escuchaba de otros, frases robadas como fuente de inspiración, historias mezcladas, etc. Sin preocuparme si realmente era algo que merecía ser escrito. Antes sólo me importaba mi juicio, mi deseo, mi anhelo. Ahora, algo ha cambiado drásticamente y oscilo entre las historias verdaderamente fantasiosas que permiten todas las libertades del mundo y la mágica sensación de sentirte por primera vez. Y no estoy hablando de sentirte en mi corazón o como fuerza gobernante de mis anhelos. Me refiero a sentirte de verdad con la yema de mis dedos y descubrir como vas trasformando todo en mi vida. Esas son las cosas sobre las que quisiera escribir, sobre las quisiera escribirte

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Festejando cualquier otra cosa menos mi cumpleaños


Eso de cumplir años no es asunto que me guste. Principalmente por la serie de eventos desafortunados que siento que han sucedido en varios de mis cumpleaños. Así que este año dispuse que las cosas fueran diferentes. Busqué las palabras correctas, el momento preciso y con la tinta adecuada escribí un decreto en donde indicaba las cosas que quería que sucedieran en mi vida en este día y por consiguiente el resto del año. Hice una lista larga y contundente. Salud, prosperidad, éxito en mi próxima carrera, abundancia, varias idas a bailar, ricos postres, coser al fin algo con las telas pendientes, etc. Y lo más importante era hacer que vinieras desde muy lejos, un país lejano, así es, sólo para que juntos festejáramos un día más en mi vida. Porque hay que recordar que aquí naaaaaaadie está festejando cumpleaños alguno. Sólo estoy aprovisionándome de mi persona favorita en un día común y corriente que juntos decidimos festejar.

*Imagen de la red

martes, 6 de noviembre de 2012

Confiado de su aliento


 

Confiado de su aliento, murmuraba en mi oído deliciosas palabras que a veces me arrancaban una sonrisa y otras, las más, una profunda exhalación de placer. Era su voz, un sortilegio que convertía los deseos en realidad. Rosaban sus palabras mis sueños y jugaban con mis anhelos. Estaba confiado de su aliento y sabía que la energía que trasmitía me inundaría hasta desbordarme un día entre sus brazos. Pero fue largo el tiempo que tomó llenar nuestros cuerpos, hacer que se escurrieran de nuestras copas el delicioso vino del deseo. Fueron aproximadamente seis años, que al cruce del camino, después de un inocente “Hola”, ambos, murmurábamos palabras que no llegaban a nuestros oídos, por la distancia que había entre nuestros corazones. Pero sentirme recorrida por su mirada y por sus manos invisibles era una sensación que siempre acompañaba su brevísima presencia. Así nos saludamos y recorrimos mutuamente en pensamientos sin hacer más para que algo entre nosotros sucediera. Pero ahora ¿Qué hizo que fuera diferente? Cómo es que logro escuchar y finalmente entender esto que nos sucede. Será que al fin hablamos la misma lengua y vamos dando pasos por los mismos caminos, suficientemente cerca para percibirnos aún sin hablarnos.

*Imagen de la red

 

Nuestras historias se están juntando


Contar historias puede ser un arte, hay buenas historias y buenos contadores de historias. ¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?

Erase una vez que….Sucedió que un día…. Finalmente nos miramos…. Como era de esperarse…..De acuerdo a sus deseos…. Sus anhelos se hicieron presentes…Después de muchos años….En breves instantes……Desde el principio de los tiempos……Ya estaban predestinados a ……Era la aventura de……Crecía una selva entre…..Dando vuelta a sus destinos…..Encontraron el sentido…..La sorpresa vino a….Definitivamente era….Fue su voz la que…..Era el quiebre de su cintura…Sin dudar fuimos a…

Muchas formas hay de iniciar una historia, la nuestra podría empezar:

Me invitó a tomar un chocolate de agua a su casa, tomar chocolate sólo era un pretexto, ella sabía que a mí no me gustaba, así que con un contundente “Si, claro”, fui, porque me interesaba cualquier cosa que sus manos me pudieran preparar….

 También podría remontarse a:

Hasta hoy sé tu nombre, aunque tenemos años encontrándonos en el camino….

Tal vez sería:

Hoy, de todos los comienzos posibles, elegimos el que hace que se arranque nuestra historia de lleno…

Muchos son los inicios que nos llevan a lo más gozoso de nuestras vidas, ahora sólo falta ponerle esa carnita que la historia necesita para que se ponga aún más interesante.

miércoles, 31 de octubre de 2012

La ofrenda


La tradición que conserva
Uno sólo conserva lo que conoce y conoce sólo lo que usa. Conocer, es la semilla que hace que germine algo y eche raíces hasta lo profundo de nuestro ser.
Tagetes erecta, es la flor llamada comúnmente cempasúchil, procede de una palabra en náhuatl que significa "veinte flores". Esta especie puede utilizarse como alimento y medicina. Pero su uso ornamental es esencial en las ofrendas para el Día de Muertos en México.
Que sirva esta ofrenda de flores, para guiar a nuestros seres queridos, que se nos adelantaron en el camino. Sea su color llamativo lo que los haga llegar hasta el altar, que en su memoria hemos dispuesto y sepan que siempre han tenido y tendrán un lugar privilegiado en nuestros corazones.
Conservar nuestros recursos naturales para siempre tener ricos frutos y hermosas flores para el altar es una bonita forma de andar por el mundo de los vivos.






Ofrendar el producto del trabajo de nuestras manos


En la ofrenda de muertos, a manera de homenaje se colocan objetos, alimentos y bebidas que daban placer, cuando estaban vivos, a nuestros seres queridos que iniciaron el viaje eterno. Esta tradición ha favorecido el cultivo de especies que pueden ser usadas como ornamentales en las ofrendas o que son elementos básicos para la elaboración de alimentos tradicionales. Siendo esta una forma particular de conservar nuestros recursos naturales. El producto de nuestro trabajo es nuestra mejor ofrenda para que nuestros muertos vengan a deleitarse con la esencia de los ricos alimentos que en su honor hemos preparado. Disfrutemos pues, junto con ellos del pan de muerto, el chocolate, la calabaza en tacha, el mole verde, los tamales de frijol, los tejocotes en dulce, las mandarinas, el atole, el camote, el plátano y lo que en la ofrenda no puede faltar, es el agua y la sal, lo básico para la vida.

domingo, 21 de octubre de 2012

Por si no fuera suficiente




Por si no fuera suficiente con las cosas que ya tengo, cuando fuimos a su casa, cual Sr. Tlacuache pepené hasta los trapos de cocina. Y no sé cuál es el verdadero sentido de acumular cosas por si un día pudieran llegar a servir. Sospecho que el vicio me viene de cuando hacía títeres. Para esta actividad en verdad todo puede llegar a servir. Un hilo dorado puede ser un cabello, una cuenta de una pulsera rota un ojo, un pedazo de tela un vestido, etc. En fin, hace mucho años que no hago un sólo títere y descubrí que tengo más de ocho años guardando unas telas con las que pensaba hacer algo que ya no recuerdo ni qué era. Todo este preámbulo es para explicar que este año, poner la ofrenda de muertos fue una tarea titánica. Tan sólo hacer espacio para iniciar fue un gran logro, pero finalmente se pudo hacer. Ahora de verdad que hice espacio, no sólo en el corazón, si no también espacio en la casa y en mi tiempo para darle un lugar al altar de muertos. Vaya motivación esa de ofrendar a los seres queridos que se nos adelantaron en el camino. Finalmente me movilizó en todos los sentidos.


martes, 28 de agosto de 2012

Nada de Cuentos



-Nada de cuentos, de ahora en adelante-, dijo con una certeza en la voz de esas que tratan de grabar las palabras en las tablas de los 10 mandamientos con tan sólo pronunciarlas. En ese instante sentí como miles de historias hacían un viaje fugaz de todas partes de mi cuerpo hasta llegar a las puntas de mis dedos. Cosquilleando inquietas las historias, primero, me generaron una sensación grata y divertida. Pero luego, con el tiempo, la presencia de historias acumuladas bajo mi piel se volvieron un monstruo que recorría por turnos mi cuerpo torturándome a su paso.
Entendí entonces, la sensación de los grandes condenados a no escribir. Como en su desesperación de ausencia de papel y tinta han escrito con su propia sangre los mensajes que les urgen salir.
Retumbaron sus palabras en el cuarto y frente a mi vista miles de palabras se agolpaban en las escasas paredes despejadas.
Me sucedió una urgencia de palabras, una asfixia inexplicable. Eran las historias, que ante semejante amenaza me atacaban.