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miércoles, 26 de julio de 2023

La sensación más poderosa, XIX aniversario

 


Diecinueve añitos cumplió este blog de Cuentos Bajo Pedido el 22 de mayo del 2023. ¡Sólo para recordar, publicar en este sitio inició en un aniversario de Emilio Carballido, en donde pasaron cosas sorprendentes!! Quien quiera saber o recordar, puede ir a los primeros escritos del blog.

 

La sensación más poderosa

Hay días que despierto cansada y abatida, como si lo que tuviera que hacer fuera pesado, incluso antes de empezar el día. Pero veo en la pared mi clavito con medallas y me digo, yo soy la que ha obtenido todas esas medallas, yo he corrido carreras de al menos 11 km, que nunca imaginé si quiera poder concluir. Yo soy la que ha hecho triatlones, incluyendo uno olímpico. Yo soy la que ha corrido junto con sus seres queridos, mi hija, mi sobrina, mi mamá, mi papá, mi cuñada, mi comadre y mis amigas. Y entonces, al recordar la sensación de logro me levanto distinta de la cama, llena de energía a enfrentar los nuevos retos.

Así que apelo hoy a esa sensación de logro, a esa que me hace recordar quién soy yo, la que va más allá de los límites, la que sube su propio estándar y la que de alguna u otra manera sale adelante.

Eso sentí cuando fui a recoger los papeles de la escuela y la directora me dijo:

Lo lograste!!

Y sentí esa energía recorrer mi cuerpo que necesito para emprender el viaje más largo que he hecho en mi vida, al menos hasta el momento.

 

 

Felicidades por los XIX años de compartir en estos blogs!!!

De Cuentos bajo pedido,

Respira poemas

¿Y el postre?

            Crónicas bajo pedido

 

miércoles, 15 de abril de 2020

El placer de….



*imagen de la red

El año pasado decidí hacer por primera vez el triatlón de la Ciudad de México. No me había preparado como hubiera querido pero ya estaba harta de postergar este reto. En fin, nada más de caminar 45 min desde el estacionamiento hasta la zona de transición y esperar 30 min para poder dejar la bici ya me había cansado. Cuando entramos a la zona de natación empecé a sentir la alegría de volver a estos eventos. Pero cuando entré al agua helada dudé de lo certera de mi decisión. Recordé que en un programa de TV proponían que decir groserías te ayudaba a enfrentar un reto como este, así que grité Mierdaaaaaa! Y me mojé el cuerpo con las manos aventándome el agua helada encima. La competidora de a lado gritó, -Acuérdense que al entrar al agua se siente peor!- .Y sí, al aventarme sentí que se me entumía rápidamente el cerebro. Tuve que hacer un gran esfuerzo para continuar y pensé en mi hija triatleta que competiría unas horas más tarde, desee que ella pudiera aguantar el agua helada y eso me motivó a seguir con el plan. Hice conciencia de que la natación es mi mejor deporte y me concentré en agarrar ritmo con la respiración. Con gran esfuerzo concluí mi triatlón. Al llegar a la meta me recibieron con una medalla y una exquisita paleta de grosella que se derretía rápidamente entre mis manos. Unos pasos más adelante, en lugar de ofrecerme un plátano, como es costumbre en las competencias deportivas, estaba un hermoso hombre musculoso en reveladora ropa deportiva. Tomó la mano donde yo traía la paleta y al mismo tiempo puso una cerveza en mi otra mano. Me dijo en tono terriblemente sensual –Si me das de tu paleta te regalo una cerveza-. Acto seguido, sacó la lengua en dirección de mi deliciosa paleta con la certeza de que nadie podría negarse a semejante proposición. El tiempo se detuvo y la acción se hizo súper lenta. A pesar de mi cansancio logré decir -tu cerveza está tibia- y me fui disfrutando con placer la idea de saborearme la paleta. El muy ingrato hombre masculló algún insulto que no entendí porque iba aturdida por el shock térmico de la helada paleta entre mis labios.

domingo, 22 de mayo de 2011

6to Aniversario de Cuentos Bajo Pedido, Todo va sobre ruedas



Cumplir años, llegar al final e inicio de un ciclo, me permite voltear, echar un ojito, pensar, reflexionar, volver a saborear lo vivido. “Lua” la bici nueva, ha sido un signo de esa mirada que permite ver las cosas de un modo diferente. Partiendo de eso, descubrí en mí, un ser más agradable de lo que recordaba. Me siento en un momento de la vida en el que se me presenta la gran oportunidad de decidir lo que quiero hacer, cómo lo quiero y para qué. Aclarar esas ideas no ha sido una tarea tan fluida como imaginaba. Algunas cosas las quisiera hacer en grata compañía, pero que sucedan no sólo depende de mí. Así que, mientras son peras o son manzanas, he movilizado algunos de mis recursos por el simple placer de hacer algo diferente. A mí, siempre me han gustado las cosas sorprendentes, cuento con una gran capacidad de asombro y considero que puedo disfrutar de una amplia gama de actividades. Aprender Chino, Alfarería, Zapateado Veracruzano, en fin, tenía varias cosas en la mira, pero la idea de retomar la bicicleta me llevó a decidirme por el triatlón. Ya corría, nadé hace algunos años y con gusto volvería a la bici con fines deportivos. Supuse que sería algo que podría hacer poco a poco en mis ratos libres jajajaja. Ahora, en Lua, mi bici nueva, recordé lo grato de sentir el aire en la cara, el viento en los oídos y la sensación de estar contenta por nada. Cuando era chica, salía a andar en bici y compraba una bola de queso Oaxaca, la tomaba con una mano y ponía la hebra en mi boca, así que comía mientras andaba en bici por la cuadra. Para mí, eso era todo el paraíso que necesitaba. A ese nivel de satisfacción me refiero, ese que permite ver el mundo como un sitio mágico, en el que por el simple hecho de desear las cosas estás suceden. A esa magia invoco cuando escribo Cuentos Bajo Pedido, porque tengo la sensación de que los deseos para que se hagan realidad, basta con que sean leídos por un chorro de gente. Entonces tú, lector, eres parte de un evento colectivo de creación. ¿Cómo le dicen a eso? No recuerdo, pero juntos hacemos que todo vaya sobre ruedas, generando esa sensación de cosquillitas en el cuerpo, que desata una felicidad extrema para terminar en una explosión de sensaciones, que nos dejan a todos sonriendo y al del deseo pedido, satisfecho.


martes, 17 de mayo de 2011

Próximo Aniversario del Cuentos Bajo Pedido, “Todo va sobre Ruedas”


Próximo Aniversario del Cuentos Bajo Pedido, “Todo va sobre Ruedas”


El 22 de mayo es el Sexto Aniversario de Cuentos Bajo Pedido.

Para festejar quiero publicar en la red y luego por escrito una selección de historias de por qué estamos sobre la bici o hemos estado sobre la bici.
En este blog ya hay varias anécdotas de algunos de ustedes, pero pueden enviar más o modificarla.

Entonces, en concreto, están invitados a escribir algo sobre su experiencia con la bici.

Son escritos cortos, con un lenguaje coloquial, con una foto, la idea es compartir una vivencia o un relato mágico, si así lo desean, que cuente por qué estás o han estado trepados en una bici o les gustaría estar.

Buscando la palabra clave bici en etiquetas, pueden llegar a todo lo que se ha publicado sobre bicis en este espacio.

Recuerden que la fecha límite es el 21 para publicarlo a partir del 22 de mayo del 2011.

Saludos

martes, 13 de enero de 2009

Amor de Bicicleta. Escirto L. Verdi

ESTO ME RECUERDA UN POCO MI AMOR DE BICICLETA. CLARO Q ESTO FUE EN LAS QUINTAS, EN MEXICO D.F Y PUES ERA YO UN PUBERTO, PERO ME ENCANTABA IR CON MI BICI, MI MEJOR AMIGA LA VAGABUNDO VERDE Y MIS TENNIS CONVERSE ROTOS A ENCONTRARNOS CON MI OTRA NUEVA Y MEJOR AMIGA ANITA Y SU FLAMANTE BICI ROSA. Y ASI PASO EL TIEMPO, YO JUGANDO A SER EL MEJOR CONDUCTOR DE BICI PARA DESLUMBRARLA Y ELLA A SER MAS VELOZ QUE YO.... PARA DEMOSTRARME QUE LAS NIÑAS TAMBIEN SABEN ANDAR EN BICI!!!UN SALUDO ENORME

L. VERDI

viernes, 28 de noviembre de 2008

Cuento 34 Siempre es sorpresa. Dedicado a AMM

En la reunión del sábado un visitante distinguido nos convocó a un paseo-marcha en bicicleta, con la finalidad de promover la bici como medio de transporte en la ciudad. El motivo me pareció excelente y decidí participar sin dudarlo. Escuché que la marcha era el 10 junio pero no tenía la información completa, así que al finalizar la sesión conseguí la página de internet: http://www.marcharodadamundialciclistaaldesnudodf.tk/.
Me llamó la atención el nombre de la página, pero no sospeché nada, fue hasta que al
consultarla vi que la mentada marcha aparte de ser en bicicleta tenía la peculiaridad de
que teníamos que ir encuerados!!!!! Se me hizo bastante radical esta forma de llamar la
atención. Frente a esta idea mi mente empezó a volar y me imaginé sobre una bici, sin
ropa, recorriendo la ciclopista y aunque me pareció una idea descabellada consideré
que sería muy divertido participar.Yo en verdad soy muy tímido, pero esto me ayudaría a romper mis tabúes y podría ser una invitación a ir más allá de mis traumas. Algo en mi quería intentarlo, quizá podría usar una máscara o antifaz que me ayuden a sentir que no soy yo, que soy otra persona capaz de esto y mucho más.
Calculé que no iba conseguir hacer esto de golpe, tenía que prepararme de alguna
manera. ¿Pero cómo se prepara uno para andar en cueros por la ciudad? Me vino a la
mente el cartel que está pegado en la entrada del gimnasio, ese que dice - “No hagas
ejercicio, Entreeena!!!- y entonces me propuse entrenar para el evento. Así que llevo una
semana andando en bici en pelotas, dando vueltas en el patio de mi casa y por extraño
que parezca cada vez me siento más animado.
Hoy salió mi mujer más temprano que de costumbre y me descubrió todo sudado
bajándome de la bici. Hizo ojos como de plato al verme encuerado, yo me apresuré a
explicar lo peculiar de mi entrenamiento. Se quedó bastante sorprendida pero me dio
un beso rápido y me dijo
-Bueno, corazón está muy lindo todo esto pero yo me marcho porque se me hace tarde
para el trabajo, pero mañana con mucho gusto me uno al entrenamiento y si ya llevas
una semana ya podemos empezar a dar vueltas por la cuadra-

Me mandó besos y se fue. Ahora si, esto se está transformando en un verdadero reto y
no...............
Las mujeres siempre me sorprenden,
pero mi mujer siempre se lleva las palmas.

martes, 4 de noviembre de 2008

Retos sobre ruedas

Hay momentos en la vida en los que uno reflexiona sobre lo que ha hecho y a pesar de sentirse, de manera general, satisfecho, uno se cuestiona cuántas cosas habrá dejado de hacer con tal de no “morir en el intento. Y bueno la vida te enseña de muchas maneras y no siempre nos parecen los modos más amables. El Sr. AAR me dice –Querida V..., la vida es una lista interminable de fracasos, de los que uno se levanta y lo vuelve a intentar, de otra forma, de otra manera, pero el punto es jamás claudicar- Y bueno lo que me pueda decir un amigo de 90 años y pico, siento que me puede servir.
Así que con esos pensamientos en la cabeza inicié en mi vida un plan de transformación personal, buscando hacer cosas nuevas, que sintiera que podían llenarme de energía y me permitieran hacer las cosas de un modo distinto. De ahí surgió mi compra de la bici plegable “La flaca” y otras cosas más.
Poco a poco me fui arriesgando a más cosas, que no hubiera hecho en otro momento de mi vida. En ese contexto me llegó la invitación para ir en bici a Mixquic. Mi automático fue pensar – No puedo- y entonces mi cabeza empezó a ronronear – no qué quieres hacer cosas diferentes y bla bla bla-
Ja y muchas cosas en mi sucedieron, busqué información con mis amigos ciclistas y la conclusión a la que llegué fue que no perdía nada con intentar.
Llegué al Ángel de la independencia con toda mi buena intención pero en unas cuadras descubrí que necesitaba más que voluntad para emprender esta aventura. Sentí que eran demasiados retos juntos para mí. Andar entre los coches, de noche, a una velocidad para mí considerable, en un trayecto largo, sentí que no podría y cuando, entre los nervios, reconocí por dónde íbamos, acepté mis limitaciones y con mucha pena con mi amigo de la infancia a unas cuadras de nuestras casas, decidí claudicar.
Pero queda un laaaaaaargo año para entrenar jajajaja.






lunes, 3 de noviembre de 2008

Mi Primera Bici. PMT

Escrito por PMT

Te comparto la experiencia de mi primera bici.

Recuerdo mi primera bici. Era una bimex color cobre que a luz del sol brillaba increíble. No sé exactamente si los reyes me la trajeron pero lo que si era un hecho es que me pertenecía. Era un tipo de rodada para una niña de 7 años y por supuesto era la envidia de todos los de mi tamaño pues tenía la altura ideal.

No sabía andar en bici pero mi padre que todo lo resolvía fue a comprar rápidamente unas “llantitas”, ya sabes, para eso del equilibrio. Pasó toda la mañana colocándolas y solo requerían de un ajuste pero no pudo hacerlo pues llegaron las visitas. Ese día había comida familiar, mi prima casi hermana también llegó. Al terminar los alimentos mi papá continuó con su labor mientras mi prima y yo esperábamos en la sala. Es importante decir que siempre seguí a mi prima y confiaba en ella como la hermana grande que no tuve, o sea, era “mi maestra”. De repente ella dijo “te voy a decir un secreto” y yo tan ingenua y curiosa dije ¡va! Acerqué mi oreja a su boca para escucharlo TOOOODO y ¡madres! ¡Qué me muere la oreja!¿puedes creerlo? Ahora que lo recuerdo más que el dolor fue el sentirme tan tonta de haber caído. Lloré y lloré como no tienes una idea (supongo que para llamar la atención) pero ahí no acabó todo pues desde la ventana de mi recámara puede ver como “un monstruito” de cabello güero que acaba de “devorar” mi pobre orejita….estaba encima de mi bici estrenándola con todo y sus “llantitas” y dando vueltas felizmente por la calle.

Es algo que nunca he olvidado y hace poco se lo platiqué a mi prima (que por cierto ya es mamá) y ahora resulta que no se acuerda….


PMT

martes, 28 de octubre de 2008

El volcán que explotó en un chamaco montado en una bici. AAR.


Vale Querida te mando unas líneas de recuerdo de mi remota y muy feliz infancia, ahora que a cabo de cumplir, los 90 bien cumplidos años.

Sr. AAR


El volcán que explotó en un chamaco montado en una bici.

Tim Mc Coy y Tom Mix, eran los héroes de mi infancia, combatían, sin despeinarse, a los indios apaches “Los malosos” de las películas del Oeste.
Yo debo de haber tenido unos 12 o 13 años, cómo iba a tener caballo como nuestros héroes, si éramos de la generación fregada de los finales de la revolución en la que se escabecharon a Carranza, Zapata y a Villa, héroes líderes, también a caballo, de aquellos años.
Nosotros no teníamos para caballo ni para comprar una bici, entonces la rentábamos en un negocio que estaba en la última calle de Santa María, “El nuevo Rin” propiedad de Don Fernando Vertíz, un viejo garrochón que siempre tenía medio puro apagado en la boca y nos miraba maliciosamente.

En Santa María la Rivera todo estaba empedrado así que nuestro recorrido favorito era hacía el Bosque de Chapultepec por el Paseo de la Reforma, que era la única avenida pavimentada, con lo que resultamos precursores del circuito dominical ahora de gran moda. Llegábamos a la fuente de los charros y al “Sargento”, un ahuehuete inmenso. También hacíamos la gran aventura para llegar a Atzcapotzalco. Primero íbamos por la calzada de los gallos, Santa Julia, un barrio bravo. Pasábamos por el colegio militar, por el árbol de la noche triste, la escuela de medicina veterinaria, la de Ciencias Químicas y por fin llegábamos a Atzcapotzalco. En el camino robábamos alguna fruta de los ranchos, en donde seguido nos correteaban unos pinches perros rabiosos, que iban con todo a morderte los carcañales, volábamos a toda velocidad, a esos si les teníamos pánico.
La agencia de alquiler de bicis tenía en la fachada un gran mural de una selva, en la que iba un negrito en bici, correteado por un tigre que se le abalanzaba. Había sido pintado por Pedro Rendón alumno de Diego Rivera, que no teníamos idea de lo importante que era.

Un día Don Fernando andaba de vacaciones y su hija Angelina Vertíz Maldonado era la que despachaba, una chamaca un poco más grande que yo, alta y flaca. Ella me dijo que si la llevaba a pasear en los diablos de la bici no me cobraría el alquiler, me pareció una buena propuesta, así que acepté. Le dimos varias vueltas a la alameda y ahí quedó la cosa. Días después regresé con lana pa alquilar dos horas de bici y nuevamente la tal Angelina me ofreció un paseo de gorra si la llevaba, pero ahora se trataba de una bici que además de los diablos tenía parrilla. Nos arrancamos, ella se sentó en la parrilla y aprovechándose de mi flacura, me tomó por la espalda y me abrazó. Fue la primera vez que sentí la cercanía de una mujer y su respiración en mi cuello y sin más explotó un volcán dentro de mi y fue un milagro que yo pudiera seguir pedaleando y que la tela de mis pantalones rabones no se rasgara.

Muchos años después, en una mañana en la plaza de la Señoría de Florencia, vi a un payaso que hacía cirquerías con dos ayudantes sobre una cuerda tendida y una bicicleta pintada de colores. El payaso anunciaba –Señoras y Señores, Atención! Atención! Vengan a ver una Traversa molto pericolosa….-
Instantáneamente, se descorrió la gran pantalla de mi memoria y me vi con 50 años menos haciendo aquella inolvidable traversa molto pericolosa.
Descanse en Paz
Angelina y tu bici
Que me descubrió un universo maravilloso.

Escrito por el Maduro

Los zapatos Nuevos y la Bici. Escrito por RRCM

Yo tenía 8 años cuando mi mamá me compró unos zapatos nuevos de color negro. Iba caminando a mi casa, muy orgulloso por la calle con mis zapatos nuevos, cuando me encontré a un fulano con una bicicleta nueva. Me dijo que cruzando la acera regalaban bicicletas, que si quería una, fuera a tocar en una puerta que me señaló. Pero que le dejara mis zapatos nuevos porque si me los veían seguro iban a pensar que era rico y no me darían la bici, que él me los podía cuidar.
Y dejé mis zapatitos nuevos en la orilla de la banqueta y me crucé la calle, toqué y si me abrieron la puerta pero no me dieron la bici. Cuando volví a buscar mis zapatos ya no estaban y el fulano tampoco.
Así que llegué a casa sin mis zapatos y sin bici y mi Mamá me regañó y me quedé triste, muy triste.
Escrito por RRCM

Recordando un poquito de la bici. Escrito por JJMCP

Recordando un poquito, cuando mi querida Valentina me envió un mail sobre la bici que se había comprado y que se podía doblar y meter en la cajuela, eso no es normal.

En ese correo hubo dos cosas que llamaron mi atención. En las fotografías que envió se veía el lugar donde había comprado la bici y vino a mi mente un recuerdo muy grato de la calle donde llevaba a mi Paty, mi primera hija, a pasear. Como era yo muy pobre y no tenía dónde llevarla, la peinaba y dábamos la vuelta ¿Tú sabes lo que es tener una hija? Es increíble, yo vivía en San Pablo 32 (antes 27), esquina Topacio, en la Merced.
Ya empezaba a vender pinturas en aquellos años, más o menos 1955. Vendía lacas y selladores para madera, de una fabriquita que se llamaba Pinturas JABER S.D. R. L. y para transportarme lo hacía en una bicicleta que tenía su canastilla atrás. Mi bici no era tan bonita como la de mi Vale, pero me servía para trabajar. Imagínate, yo de traje y corbata, con mi portafolio en la canasta, me ponía una liga en la pierna derecha para poderme transportar sin que la cadena me agarrara el pantalón. Así veía a mis clientes por toda la ciudad de aquel tiempo.
Que buenos recuerdos me trajo mi querida Vale con la compra de su bicicleta mágica.
Hasta la otra compañeros!

J J M (Arcángel) C P

viernes, 17 de octubre de 2008

Nuevos Amigos en la bici. Escrito por HE

Hace dos domingos que encontré una agrupación sui géneris denominada el BiciGato, somos un numeroso grupo de ciclistas de ruta (como 100) y nos juntamos los domingos a las 7:30 am en la esquina de Eugenia y San Francisco, donde se puede ver en la esquina un pequeño taller de bicicletas: "BiciGato". Yo ya había escuchado años atrás de este taller y de que el dueño organizaba recorridos en carretera, Bueno la cosa es que poco a poco van llegando hasta que dan las 8:00 am, varios silban y partimos como enjambre de abejas transitando por Av. Insurgentes hacia el sur, el primer día que fui, iba platicando con dos amigos nuevos (Alberto y Karla) y de las primeras cosas que me dijeron fue: "mira, la única regla aquí es que NO hay reglas” la persona que organizaba esto, se mudó a Cocoyoc, así que no hay líderes ni reglas. Continuamos rodando y llegó la primera subida (atravesando C.U.) luego una veloz bajada y llegamos al entronque con el periférico sur (Perisur) de ahí tomamos el trébol y nos metemos al periférico en el carril de baja !!!! En esta parte el grupo le empieza a pedalear mas duro y la velocidad oscila entre 40 y 50 km/h, la adrenalina fluye y el corazón sientes que se te sale. Algunos carros que nos pasan por la izquierda nos admiran mientras que otros pocos nos insultan. Es parte de no estar acostumbrado a ver una larga fila de ciclistas DENTRO del periférico. Llegamos hasta Cuemanco (Xochimilco) tomamos la vuelta en U y nos regresamos a Perisur !!! damos otra vuelta en U y de regreso a Cuemanco, donde descansamos un rato. Ahí hay un tianguis de bicicletas, en ese momento Alberto y Karla me empezaron a presentar a varias de sus amistades y me di cuenta que esto es altamente adictivo, pues de repente te encuentras rodeado de pura gente sana unidos por un deporte en común. Como a la media hora, silban de nuevo y vamos de regreso por el periférico, luego Insurgentes rumbo al norte para empezar a desmenuzarnos en el camino, pues ya todos van para sus casas. Mis nuevos amigo me invitaron a acompañarlos a un café y refrigerio a la Condesa, cosa que me gustó pues me la pasé muy a gusto platicando y conociéndolos. Me di cuenta que habíamos recorrido un total de 60 Km en escasas 2 horas. Ese primer domingo terminé molido pero muy satisfecho de haberme animado a salir con nuevas personas.

Ahora me doy cuenta que son excelentes amigos y la bici es el mejor pretexto para juntarnos cada domingo !!!

HE (el de la bici plegable)

miércoles, 15 de octubre de 2008

Pero debe de ser de mujer. Escrito por EL

Me encantaron las historias de bici, en mi caso no fue tan agradable, como eramos 8 hermanos mi padre no tenia recursos para comprarnos a todos bici. Pero cuando mis hermanos eran mayorores (25 a 30 años) uno de ellos guardo por mucho tiempo dinero y se compro su bici de carreras, a mi me encantaba y una ocasion se la pedi para subirme. Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh gran error esa bici era para hombre, porque el tubo de enfrente era recto y para las mujeres es el tuvo en forma de "V", en fin, yo me di una vuelta y en una calle salio un carro y yo me detuve y me baje de frente y me pegue muy fuerte en mi parte. Uffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff, le entregue a mi hermano su bici, me fui directamente al baño para revisarme y se me hizo un hematoma, lloreeeeeeeeeeeeeeeee hasta no poder, me tuvieron que llevar al hospital y me operaron.Pero a pesar de eso no le tengo miedo a subirme a una bici. OJO: pero debe de ser de mujer, jaajjajajajajjajajajjajajjajaj.

EL

martes, 14 de octubre de 2008

Siempre nos dá ilusión una bici. Escrito AHG

Por cierto, muchos recuerdos vinieron a mi mente con tu bici! Y precisamente Ursus y yo platicábamos de que nos hace falta una bici y que estamos traumadas porque mi mamá le vendió nuestras bicis al jardinero como hace 6 años porque según ella nunca las usábamos. Buuuu! y poco después me llegó tu relato bicicletero y me dí cuenta que siempre nos dá ilusión y nos hace falta una bici.

Felices paseos en bici! Escrito por LS

Que emoción me dio leer la historia de tu bici!!!

Hace 4 meses compre mi primera bicicleta y ha traído a mi vida una felicidad inmensa .... me recuerda a mi niñez, aunque cuando era chiquita nunca fui buena en la bici. Así que ahora no sólo me trae alegría y muchísima diversión, sino una sensación de libertad enorme, y también una sensación de crecimiento. Crecimiento porque aunque todavía no soy muy buena ciclista, me atreví como adulto a tomar el reto de andar en bici de nuevo e ir mejorando cada día; ahora se que aunque hay cosas que me dan miedo, con el tiempo y la practica puedo mejorar. Y también me atreví a jugar y divertirme como una niña, aunque ya sea "todo una mujer".

Ahora mi bici se ha convertido no solo en un gran placer y en mi juguete favorito, sino en mi medio de transporte a la Universidad al menos una vez a la semana.

Felices paseos en bici!
Luc S

Me gusto tu historia de la bici. Escrito por AGO

Me gusto tu historia de la bici, me recordó cuándo fui a comprar la mía, aprovechando que mis papas andaban en Europa y que yo andaba en mi etapa de "Yo todo lo puedo sola", además importaba el factor padres fuera del país para que no me estuvieran diciendo ¿para qué quieres una bicicleta? Para no ir sola al centro me lancé a varias tiendas en dónde la bici me costaba los dos ojos de la cara y ambos brazos, hasta que llegue a una Benotto, claro con mi auto por que estaba convencida de que las bicis no son tan grandes y que todo cabe en un Chevy sabiéndolo acomodar. OHHH gran error, obvio que las bicis de niño no son del mismo tamaño que las de adulto, pero yo tenía una imagen romántica de mi última bici en color nacarado, ruedas violetas y manubrio rosa.Finalmente encontré la bici que se acoplaba a mi presupuesto y prometía mantenerme saludable ante la mirada extrañada del vendedor que me preguntaba ¿cómo te las vas a llevar...a poco vienes sola? Claro que iba sola!!!! Ese enano no iba a mermar mis deseos por poseer mi bici rojo deportivo, con velocidades y demás madres que no sabía para que servían. Después de esperar una hora para que entregaran la bici armada, salí bien chingona de la tienda y me dirigí a mi auto, y oh maldición, luche durante hora y media, justo cuándo estaba por echarme a llorar por un milagro divino la bicicleta entró en el auto. Después de semejante logro llegue a casa muy alzadita, y claro, luche durante otra hora y media para sacar la bicicleta del auto, la cual además pesa un chingo. Lo que pasó después me lo reservo para mantener intacto mi orgullo, ya que es tan falso el dicho "es cómo volver a andar en bicicleta" JA!!! Nada más lejano de la verdad cuando han pasado 18 años desde la última vez que pedaleaste con un frutsi metido en la ruedas y jugando a que eras Poncharelo o los duques de Hazard.

AGO

jueves, 9 de octubre de 2008

Yo sólo tuve una bici. Escrito por PECD

Yo sólo tuve una bici en mi vida. Me la trajeron los Santos Reyes cuando yo apenas empezaba a caminar y la usé muchísimo, hasta que ya no cabía en ella. Mis hermanos también la usaron y hasta una de mis tías. Desde entonces siempre pedí en mi cartita a los Reyes que me trajeran una bici grande pero no se porqué, nunca más me cumplieron ese deseo, aunque yo insistí año tras año. La bici encabezaba la lista de mis pedidos. Un día me trajeron unos patines en lugar de la bici tan pedida. Y entonces los patines fueron mi nuevo amor, no me quería separar de ellos ni para dormir.

Cuando me tocó a mí enseñar a mis hijos a andar en bici, emprendí una aventura genial, llena de sorpresas. La primera de ellas fue descubrir lo difícil que era enseñarle a una niñita a mantener el equilibrio, pedalear con seguridad, evitar atropellar a las viejitas que regañan a las mamás irresponsables, disfrutar esos momentos y terminar la lección todas sudorosas y con una rica nieve de limón en un enorme barquillo. Y lo más lindo de todo, verla andar en su bici sin mi ayuda. Aún la recuerdo como si la estuviera viendo, por el pasillo del jardín, ir de volada, con sus coletitas, segura de sí misma y con una enorme sonrisa gritando: ya puedo solita mami!!!!. La miré y pensé, pronto me dirá lo mismo en otras experiencias y aprendizajes. Y yo, la miraré orgullosa, satisfecha, dándole gracias a Dios por el regalo de mi hija.

Con mi hijito fue todo diferente. Sólo le expliqué cómo hacerlo y de inmediato se subió y pudo hacerlo muy bien. Así que pensé: si así va hacer para todo ya estuvo que me quedaré en su vida como el chinito, sólo "milando", jajaja

Recientemente intenté volver a andar en bicicleta y, para mi sorpresa, no pude. Me dió miedo de caerme. Y pensé, si a estas alturas del partido nunca me he roto un hueso, pues no creo que sea hora de empezar, así que por ahora prefiero caminar y pasear a mis perros, y esa es otra aventura.


Besitos para mi escritora favorita
PCD

martes, 7 de octubre de 2008

La Flaca, La bici nueva









Al fin, compré mi bici plegable, hace años que no tengo bici, porque la que tenía de carreras desapareció misteriosamente de mi casa…….
Pedí ayuda a mis amigos ciclistas para saber cómo elegir la bici más adecuada y en dónde comprarla. La primera recomendación fue que buscara una bici que me gustará. Ese es un buen punto, todas me parecen hermosas, tengo tan buenos recuerdo de cuando andaba en bici que no entendí cómo lo iba a resolver, hasta que vi una bici roja preciosa que me guiñó el ojo. También me explicaron que debía de buscar una rodada 17 por lo menos, que tuviera velocidades, un sillín cómodo, un par de cámaras, parches, bomba, casco y sobre todo, que me tomara el tiempo para ver bicis y elegir la más adecuada para mi. Lo más importante era que una vez seleccionada la bici cercana a mi corazón debía bautizarla con un nombre cariñoso.
Aunque hay muchas tiendas, me dijeron que la neta del planeta para ver una gran variedad de modelos y precios era ir a la calle de San Pablo en la Merced.
Así que me armé con mi contingente de marchas, conciertos, eventos centreros y culturosos para lanzarnos a la búsqueda de una bici plegable.
Y bueno San Pablo es una calle, como muchas del centro, llena de gente, puestos, coches, tiendas infinitas y mágicas repletas de todo lo que quieres y no sabías que querías, pero en especial esta calle esta llena de chicas……
Es un panorama que llama mi atención, ya sabía un poco de cómo era el asunto, pero es curioso elegir una bici mientras le dicen al de a lado –Amigo ven, vamos, de a 150$-.
El mundo es variadito, todos cabemos y no hay imaginación en la que quepa lo basto que somos. Todos tenemos cosas por hacer.

Yo, mientras hago mi plan de restauración de manantiales, estoy que me las quemo porque llegue el domingo y el glorioso cierre de reforma para andar en bici tranquila.
Me siento como niña que dejó su regalo de reyes en casa…………….