miércoles, 21 de mayo de 2008

3er Aniversario de Cuentos Bajo Pedido

El 22 mayo 2008, día del cumpleaños del dramaturgo Emilio Carballido q.e.p.d., es el 3er Aniversario de Cuentos Bajo Pedido. Te invito a dejar tus comentarios.

Además, estamos trabajando en la edición de la publicación impresa de los cuentos y poemas. Este año tendremos gratas sorpresas!!!

Reciban un abrazo enorme y 3 besos, nada más.

Valentina



Y no sé cómo,
tus deseos
se fueron haciendo los míos.

Al leerte,
escribirte,
y tratar de reconocerte
en el filo de mi pluma,
algo tuyo se metió
en mi piel.

Ahora cuando sudo,
sudas tú conmigo
y cuando deseo,
es tu deseo que se hace mío.

Y ya no sé,
Si éste,
entre mis manos,
es tu deseo o el mío.

Te escribo
e imagino tu sonrisa
al leerme.
¿Será que vibras,
respiras,
sueñas
y algo en ti se trastoca con estos escritos?

Te preguntarás, a veces
¿Esto es para mí?
Pensarás de repente
¿Está para mí escrito?
Si, tú lo sospechas,
entonces ten por seguro,
que es tuyo,
lo escribí pensando en tu mirada,
sin duda alguna……………


Para leer otros escritos visita: http://respirapoemas.blogspot.com/

martes, 20 de mayo de 2008

Cuento 10. New York. Dedicado a PECD Con toda la fuerza de mi corazón....

New York! Al fin!
Cada año planeo con alegría este viaje! Me preparo con un buen abrigo y zapatos cómodos para caminar. Tengo mis rituales y siempre inicio las compras en esta juguetería que me arranca las sonrisas sin importar lo que haya acontecido en mi vida y vaya que este año le estoy apostando a su poder de hacerme disfrutar.
Declaro inauguradas las festividades de mi aniversario con mi primera compra del viaje: ¡!!!!!UnaBarbie¡!!!!!! para mi colección, a pesar de saber que caerá en las intrépidas manos de mis chifladas nietas, que sin importar cuantos regalos les lleve siempre quieren mis muñecas jajaja!
Me llena de alegría, como esperaba, entrar en esta juguetería, hacer compras y salir embolsada directo al hotel para hacer base y volver a salir a toda prisa. Dejarme llevar por esta carrera frenética de devorarme a pasos las calles de Nueva York. La verdad es que disfruto el simple hecho de caminar, pero no puedo evitar la curiosidad de visitar todos los museos, el ballet e indudablemente la opera en turno que no me la puedo perder. No puedo especificar que espero de esta ciudad pero de alguna manera siempre quedo complacida y con ganas de ver más.
Cada año vengo en esta misma carrera de conocer, con esta sensación que me hormiguea la piel y me hace sentir hambre de viajar.
Puedo decir que he hecho este viaje tantas veces que pudiera ser sorprendente que no me he llegado a cansar, pero sucede que simplemente esta ciudad siempre me hace soñar......
El viaje lo he hecho siempre en familia, por esas ganas de compartir y de chorchear. Este año no es la excepción, pues ahora las compras las hacemos tu y yo, sin límite de tiempo, igual que cuando nos peinábamos las calles del centro. Porque sé, mi corazón, que en todos los viajes y en todos los momentos, invariablemente estamos juntas. Recorriendo calles y haciendo base sólo para descansar y poder continuar, que quede claro Hna.!!!!!
Que sólo hemos decidido parar para agarrar fuerzas y aire y así poder continuar, de compras claro esta!!!!!!

sábado, 10 de mayo de 2008

Cuento 9 Dedicado a MIMR. La Ciudad de los Misterios

Llevo años planeando este viaje y a pesar de ser la primera vez que piso San Petersburgo tengo esa extraña sensación de haber llegado a casa. Que curioso, todo me parece familiar. Cierro los ojos y hasta el aroma me parece conocido, algo de mí ha estado aquí antes, algo ha estado en estas calles esperándome desde siempre. Camino por la ciudad, reconociendo los rincones, escuchando mi propio latido perdido en callejones. Recobrando cosas que no se si olvidé o simplemente resguardé voluntariamente con la esperanza de volver, con el afán de tener que regresar. Alguien susurra cosas incomprensibles en mi oído, no se de dónde viene eso sonido, pero sonrío al sentir que me parece conocido. Creo escuchar palabras o tal vez simplemente me haces ruido en los oídos. No lo podría descifrar, pero en todo esto hay un toque especial que me hace aventurarme un poco más. Sigo recorriendo la ciudad guiada por tu voz, tu susurro o por tu ruido, ciegamente confiada en el instinto. Camino paralelo al Río Neva y sin dudar sé en cual de los innumerables puentes debo cruzar para plantarme al otro lado y enfrentarme a mi destino. Todo este misterio me hace disfrutar y vienen a mi mente memorias de historias trágicas que me hacen temblar. Me interno en el bosque y reparo en que no traigo maletas, no recuerdo si emprendí el viaje sin mayor equipaje. El Bosque me habla con claridad y el aroma me indica el camino, el viento acompaña mi destino. Siento que ya está avanzada la noche y sin embargo nunca me invade la obscuridad, la noche es tan blanca, tan clara, como si todo el tiempo estuviera a punto de despuntar el alba. De algún modo sé que te he de encontrar, a ti hombre desconocido cuya voz, ruido o susurro se va aclarando en mis oídos hasta formar palabras contundentes que me preguntan por una llave, una llave que debo presentar.
Para cerciórame de que no traigo nada, me voy despojando poco a poco de todo y a pesar del frío va creciendo en mi un calor inexorable. Y tú sigues preguntando por la llave y yo grito -Mira que no la tengo!!! -
Y sin verte, se que estás presente, te siento.
Tomas mis manos y me enseñas que la llave se encuentra escondida entre mis dedos, enredada en mis cabellos, entrelazada en mis delicados versos y plasmada en las curvas de mi cuerpo. Me abandono al destino de tu besos y por aromas y susurros no me queda duda que eres tú el causante de mi regreso a este lugar que ni siquiera había conocido. Eres tú quién me trajo de vuelta a la ciudad de los misterios, al menos eso me rumoran las estrellas al oído.

martes, 6 de mayo de 2008

Cuento 8 Al Filo de la navaja. Dedicado a GGG.

Que bien me la pasé hoy, ayer y anteayer, en concreto que bien me la he pasado últimamente. Y creo que no he sido el único, me lo dice tu sonrisa traviesa, tu platica bonachona, la sensación de que la amistad ha crecido sin querer entre nosotros. Que grata tu llegada, que poco a poco fue transformando mis días en una colección de aventuras platicadas. Puedo decir que así de la nada, ha surgido en mi un extraño sentimiento, una chispa sospechosa de alegría que enciende en mi, cosas inesperadas.
A veces te pareces a ese buen amigo de la primaria, otras a esa comadre de la secundaria que hablaba cuando el mundo había decidido no pronunciar palabra y cuando más lo necesito te transformas en esa pared en la que puedo estamparme con confianza. Pero sucede que no siempre tengo la certeza de lo qué eres para mi, hasta cierto punto me siento complacido de saber que estás cerca. Y digo que hasta cierto punto, porque hay días que me siento sobre el filo de la navaja a punto de rebasar ese límite, que hasta hoy, ha permitido que no haya culpas en nuestras miradas. Con el paso del tiempo y entrados en confianza siento que te lo puedo contar todo, pero algo me dice que todo te puedo decir excepto lo que mas quisieras compartir.
Y descubro que disfruto estar así, justo en medio, sentir el borde y percibir que algo de mi brinca cuando llegas y batalla cuando dices que te vas. Ese movimiento me genera un borboteo interno, una especie de vibración que no logro describir ni pronunciar. Así que, confiado en que sólo yo percibo este trajín, me paro frente a ti llevando a salvo mi secreto sin que puedas sospechar como día a día voy de un lado al otro como pepita en comal.

martes, 29 de abril de 2008

Cuento 7 Sin medir las consecuencias. Dedicado a AGO

Arrastrada por un interés, que oscila entre lo científico y lo artístico, me dejo llevar por esta curiosidad que me sube desde las piernas hasta confundirse entre mis venas. Al fin he logrado derrumbar todos los muros, lo que me permite plantarme frente a la vida sin ninguna resistencia. Sin medir las consecuencias acepto sin miramientos las “n” bocas, con sus respectivos cuerpos, que van apareciéndose en mi vida. A pesar de que me siento complacida nunca detecto si ha llegado el momento, ese preciso momento. No se si sospecho de su aliento, de la dureza de sus huesos o del confuso aroma de sus cabellos. El hecho es que siempre falta algo para mantenerme más tiempo entre sus besos. Como nada me detiene, sigo por la vida con la tranquilidad que me confiere el haber llegado hasta aquí sin sentirme comprometida. Me doy el lujo de ir archivando aromas, sabores, texturas y todo lo que evoque dichas alegrías. Sumida en estos pensamientos, hoy no logro conciliar el sueño así que me entretengo en ver llover a través de las ventanas. Incómoda, giro sobre la cama apachurrando a mi conchudo gato que cínico me reclama. Me siento en la orillita de la cama pisando la duela que esta más fría de lo que esperaba y todos los pelitos se me paran. Respiro hondo y extrañada percibo un tenue aroma a café recién molido, cierro los ojos intentando agudizar mis sentidos y me lanzo divertida a descubrirlo. Camino dando tumbos, igualito que en la vida, pero ahora con la certeza de que ese aroma es la señal que yo esperaba.
Para mi sorpresa el olor proviene de tu cuerpo, es extraño, pero sale de tus huesos y se te escapa entre los dedos. Incrédula, te olisqueo con el fin de confirmar que en efecto el aroma proviene de tus adentros.
Abres los ojos sorprendido y yo simplemente te sonrío con la alegría de haber encontrado el paraíso.

lunes, 21 de abril de 2008

Cuento 6 De extraña procedencia

Dedicado a JLMC , con todo respeto y cariño

Creo que se me congeló la ambición o simplemente la perdí por algún rincón, recuerdo vagamente haber tenido la extraña capacidad de imaginar cosas inverosímiles. De hecho a veces vienen a mi mente memorias tan descabelladas que francamente dudo de su veracidad. En cambio, ahora, paso los días frente a un enorme monitor del cual no logro levantarme pues una extraña fuerza me fija al asiento a costa de mis nachas y de mi imaginación. A veces, haciendo un tremendo esfuerzo intento delinear mi futuro prometedor y me descubro profundamente trágico. Tanto, que pienso que podría aprovechar toda esa angustia para escribir un buen guión. Sin embargo, mis penurias se agravan cuando se va la luz, es ahí cuando mi sufrimiento se torna amenazador. Rápidamente me busco otra actividad para disminuir el riesgo de ser acechado por la imaginación. Pero a veces es inevitable y sin piedad alguna, me bombardean historias de extraña procedencia, ideas ajenas que perdidas sin rumbo se estampan en mi cabeza. Embebido en este estupor tengo la certeza de sentir la orillita de tus dedos, percibir ese aroma que emana de tus cabellos y rendirme sin resistencia frente a las curvas de tus caderas. Inicio una búsqueda sin sentido que me lleva derechito hasta tus besos dejándome profundamente confundido. Sin poder evitarlo, arrastro entre tus piernas el dolor inherente a mi persona, más quedo sorprendido al descubrir que a pesar de eso sonríes al percibir el aroma inconfundible de mis huesos.
Es así sin más, que con tu aire fresco, al fin logro resucitar de entre los muertos.

lunes, 14 de abril de 2008

Cuento 5 Brujería. PVCC

Tenía razón mi maestra de la prepa ¿Te acuerdas de ella? La que leía los cuadernos, nosotros pensábamos que era brujería, que mensos, ahora sé que se llama Grafología. Era el último día de clases y nos dijo que si queríamos que nos leyera los cuadernos, emocionados en tres segundos le hicimos una pila y nos amontonamos alrededor del escritorio. Tomó uno a uno los cuadernos, los hojeó rápidamente y empezó a decir cómo éramos, que nos gustaba, etc. Nos tenía fascinados y votados de la risa. Al final preguntaba ¿De quién es este cuaderno? ¿Quihubo le atiné? Y pues claro que le atinaba.
Mi cuaderno era el antepenúltimo y aunque estaba muy divertida oyendo que decía de los demás moría de curiosidad de saber que diría del mío. Éramos un grupo de 34 así que tuve que ser paciente, pero no fue ningún martirio.
Al fin tomó mi cuaderno y lo empezó a hojear, vi que había empezado el año con buena letra pero conforme pasaba las hojas yo misma me percaté que mi cuaderno se iba volviendo un desastre. La cara de la maestra fue tomando otro tono y de repente cerró el cuaderno de golpe y muy seria dijo -este no lo voy a leer-. No tuvo que preguntar de quién era, pues inmediatamente dije -¿Pero por qué no?- Ya estaba medio asustada, imaginando las cosas terribles que pudo haber visto en él, al grado que después de haber interpretado 31 cuadernos prefería no leerlo. Ella se me quedó viendo como dudando en decirme algo.
-no quisiera...... pues no se si estés preparada para oír-
Muy valiente dije -Vamos maestra yo ya soy como soy lo que me diga no va cambiar las cosas-
Ella lo pensó unos segundos, retomó mi libreta, la hojeó con calma y fue haciendo comentarios que no comprendí.
–Es que estás as, y estás tes, es que tanto cambio y luego otra vez.....-
Con tono extremadamente serio dijo-Lo que veo es que vas a gozar demasiado la vida, hay muchos cambios, mucha intensidad y pues.....-
Yo pensé ¿Y eso que tiene de malo?
-con el tiempo veras que eso es bueno y malo ¿No se si me explico? Vas a vivir con la misma intensidad el gozo y el dolor-
Después dijo varias cosas describiendo mi persona, todas ciertas, pero yo ya no me pude concentrar, se me quedaron sus palabras en la mente, pero más se me quedó su solemnidad para decírmelas.
En realidad ni en ese día ni en muchos después, entendí la magnitud de lo que dijo.
Ahora con los años y haciendo un recuento de lo sucedido puedo decir que esa maestra tenía razón, he gozado y sufrido con la misma intensidad desde el primer beso hasta mi primer muerto.
Sin embargo, (mi palabra favorita) las alegrías siempre opacan mis tristezas, lo digo con certeza, lo juro por este nieto que divertido me jala de las trenzas.

miércoles, 9 de abril de 2008

Cuento 4 La tesis. Dedicado a GRA.

AAAAAHHHHHH!!!!!
Otra pesadilla carajo!!!! No puedo más, todo el día pienso es en la bendita tesis y hasta dormida me persigue!!!!!
Como le explico a mi cabecita loca que hace meses que me titulé, tal vez pasé tanto tiempo con esa presión en mi cabeza que ya no me puedo liberar. En medio de esa angustia en la que despierto lo único que me alegra es verte a mi lado terriblemente divertido con mi tesis en la mano, seguro la guardas bajo la cama. Creo que estoy perdiendo el juicio, porque recuerdo que tenía juicio, en verdad!
También esto de la mudanza se me esta haciendo pesadito, quisiera que las cosas simplemente se movieran de una casa a otra como por arte de magia. Lo padre de todo este ajetreo es la nueva casa con jardín! Es realmente hermosa, estoy segura que la vamos a disfrutar mucho, muchísimo, ya corren por mi mente varias ideas descabelladas mmmmm!
Es tanto lo que hay que resolver, tanto ruido en mi cabeza, tantas cosas nuevas que la oleada de emociones me tiene abrumada ni tiempo he tenido para preparar mis cosas para el nuevo trabajo y quisiera llegar temprano.
Reconozco que estoy nerviosita pero hay algo que me da buena espina, tal vez sea que es lo que siempre he soñado hacer o que mi cubículo tiene una vista espectacular o simplemente que el sueldo puede ayudar a decidirse a cualquiera.
Mi vida ha dado tantas vueltas últimamente que me siento placidamente sorprendida, divertida como niña en un show de magia con la certeza de que la magia existe.
Es tan chistoso como he llegado hasta aquí que si te contara seguro pensarías que es puro cuento jajaja!

lunes, 7 de abril de 2008

Cuento 3 En medio de una cálida nube. Dedicado a G.

Cada día estoy más convencido de que uno mismo tiene que hacer las cosas para que salgan bien, sin embargo esa tarea se torna cada vez más pesada. Despierto con la sensación de que mi vida esta en constante riesgo de volverse complicada, como si todo el tiempo fuera un negociar con el mundo!
En el fondo, disfruto este ajetreo de los viajes y sin duda de la paga que es bastante buena.
Pero hoy si que me siento agotado y no estoy seguro si es por el trabajo, el ejercicio, o la edad. ¿Por la edad? ¿Qué estoy diciendo? Si estoy bien chavito jejejeje!
Camino hacía el baño prácticamente arrastrando los pies y no recuerdo por qué estoy tan adolorido. Me veo al espejo dudando si acostumbro rasurarme antes o después de la ducha y me sorprendo de lo bien que me veo!!! Pero claro que me veo bien, me he estado matando en el gimnasio. Me quito la pijama y en verdad veo buenos resultados!!! No puedo evitar sonreír mientras abro la ducha y siento el agua fresca que me parece deliciosa. No tengo ideas concretas en mi mente, estoy en medio de una cálida nube de pensamientos sin poder extraer o concretar alguno. A pesar de eso me siento bien, con un extraño hormigueo que me tiene contentito.
Salgo de la ducha con la toalla a la cintura, voy a mi cuarto, bastante relajado y te veo ahí, tranquila, desnuda...
y todas mis ideas se clarifican, con razón estoy tan adolorido .....

miércoles, 2 de abril de 2008

Cuento 2 La Manía de las cartas

Se cuando empezó esta manía de las cartas, pero prefiero fingir demencia para obviar ese momento.
Puedo decir que un día salí de casa con tu cuento en mi bolsa, tu nombre en la boca y la idea loca de llamarte en pensamientos. Lo hice con todas mis fuerzas, sin embargo supongo que no fue suficiente pues en tu lugar acudieron miles de personas, que me saludaban educadamente. Yo levantando la mirada estaba segura que corría el riesgo de perderme nuestro encuentro.
La mano me hormigueaba e imaginaba que al verte debía darte esa carta inmediatamente, tenía la certeza de que no había tiempo.
Fue creciendo tanto en mi esa angustia anticipada que se me notaba en la mirada y día a día me oprimía las entrañas. Al llegar a casa, con la respiración entrecortada, hacía una copia más del cuento sellándola con lacre. Poco a poco había una carta en cada bolsa, en cada casa, en cada sitio donde pudiera suceder el supuesto encuentro.
No tengo conciencia del tiempo, pero me fue invadiendo un sentimiento cotidiano. Cansada y agotado el miedo, me senté al quicio de una puerta y para mi sorpresa saliste tú. Con tu mirada serena me besaste y susurraste: –Corazón, ya es tarde-

martes, 25 de marzo de 2008

Como Inició Cuentos Bajo Pedido

Cuentos Bajo Pedido” inició el 22 de mayo 2005, en el 80 Aniversario del dramaturgo Emilio Carballido. Inspirada en ese momento, escribí el Cuento 1, arrancando en mí una ola, que dió como resultado una serie de cuentos que se han hecho realidad. Con motivo de esto, empecé a recibir peticiones para hacer cuentos basados en deseos explícitos.
¿Será el poder de la palabra,
nuestros deseos que se escapan,
los sueños decididos a existir
o la energía contenida en nuestros corazones,
lo que hace que brinquen nuestros anhelos a la vida cotidiana?

Misterio……. Prueba y averigualo por ti mismo

¿Qué deseos pondrías en un cuento sobre tu propia vida
si quisieras que sucediera?

Cuento 1 Dedicado a A. Estrella

Situado en un salón de Bellas Artes con motivo del 80 aniversario del dramaturgo Emilio Carballido 22 de mayo 2005

Fue una tarde de encuentros, de misterios, de alegrías. Una tarde de esas, de familia cercana pero desconocida.
Uno de esos encuentros fue ese que sé dió entre tu y yo. Fue sentir la pesadez de una mirada que se clavaba de lleno sobre mi cara, descubrí que la sensación era verdadera y profundamente placentera.
Se de quién eran esos ojos obscuros cuya mirada no pude sostener por más de un par de segundos. Sentía esa insistencia, esa llamada que me hacía mirar de nuevo. Verte de frente me hervía los sesos. Para tener un poco de paz quise imaginar que no era a mi a quién buscaban esos ojos tan profundos .
Después de la ceremonia te busqué sin encontrarte más, fue una pérdida de tiempo, de haber estado ahí seguro hubiera sentido la fuerza de tus ojos sobre mi cuerpo.
Llegué a casa y quise contactarte, ver en qué obra trabajabas, algún dato para encontrarte.
No sé cómo, ni por qué fui a parar a tu departamento.
Quise mirar dentro, tratar de saber algo de ti, recabar información o tal vez encontrar una razón para huir a tiempo.
Pero no pude dedicarle ni un segundo a eso, pues de nuevo tu mirada tibia, estaba clavada justo al centro.
Y con esa voz suave pero grave me dijiste: –¿Estás nerviosa?-
Y tu voz llenó tooooooda la sala y me zumbó por dentro
Yo, haciéndome la valiente di dos pasos hasta quedar frente a frente, incliné la cabeza acercándome a tu oído. Deseé que mi tono fuera suave y tranquilo; y te dije bien quedito:
-¿Existe algún motivo?- (alzando ligeramente los hombros)
Sonreí traviesa y reuniendo todas mis fuerzas evité salir corriendo.
Me respondiste con esa voz que me hace sudar de lleno:
- Hacer un hijo ¿Te parece buen motivo? - (sonreíste con ojos y boca) y el temblor se me volvió tormento, el calor incendio y a partir de ese momento no hilé más un pensamiento y así, sin hablar, sin calcular , sin planear, sin discutir, sin todo lo que pensé que debía de arreglar antes de que llegara este momento, nació “Sebastián”, de nuestro primer encuentro.