martes, 17 de marzo de 2009

Cuento 45 Un cómplice para toda travesura. Dedicado a SVCSEA






Para toda gran travesura hace falta un buen cómplice, así que supongo que de todas las coincidencias del mundo, la más increíble ha sido que llegarás a tiempo a mi vida para asistir juntos a la foto de Tunick.
Nunca imaginé que tomarías mi propuesta con tanta tranquilidad, como si fuera una invitación casual, una propuesta para ir al cine o una simple ida a cenar. Yo en cambio, lo pensé y lo pensé, todo el tiempo, hasta el último momento, me dije que si al llegar la mera hora, algo no me parecía, saldría huyendo.
El día se fue acercando y la incertidumbre me fue creciendo, una efervescencia constante me tenía pensando en la razón para participar en la foto masiva al desnudo a la que nos habían convocado.
Conforme se acercaba la fecha, le di vuelo a la aprensión y me empecé a auto bombardear con preguntas, de por qué ir, cómo llegar, desde qué horas estar, será una grata experiencia? etc……………
Y al fin llegó el día, hicimos una cola enorme para entrar, en ese momento ni si quiera pensé que nos pudimos haber quedado fuera del evento, creí que seríamos unos cuantos los loquitos dispuestos a participar. Los nervios estaban a tope y las cervezas que ingerí, previas al evento, no consiguieron atolondrarme y estaba totalmente conciente de lo que estaba sucediendo cuando llegó el momento de entrar a la plancha del zócalo. Reconocí el lugar como propio, le hacía falta mi bandera, pero estaban todos mis recuerdos pasando rápido por mi mente. Me dio una alegría enorme estar de nuevo ahí, para participar en algo tan particular. El ambiente generado por todos, los que estábamos esperando con ansiedad que se arrancara el momento crucial, generaba una energía espectacular, algo difícil de explicar. Mis nervios se empezaron a diluir entre las porras y los gritos de México!!!! Estábamos orgullosos de hacer historia de una manera tan natural.
El sonido se perdía en olas distorsionadas, por lo que todos estábamos pendientes para ver que información cachábamos y entre chistes y guasas, tratamos de reconstruir la información mínima necesaria. Así que, no escuchamos cuando dieron la indicación de quitarse la ropa, pero cuando vimos a los otros aventar al cielo las prendas, uno de los vecinos recién adquiridos, gritó en medio de una carcajada contagiosa –A la chingada, a encuerarse!!!!!- Pues a encuerarse, pensé, se arrancó la carrera por despojarse de todo y por correr a apartar un espacio en la plancha del zócalo, como si no fuéramos a caber.
Recorridos por un vientecillo frío intermitente, vivimos una experiencia única e impresionante. Ver tanta gente diferente me llenó de una alegría primitiva. Estar juntos, tantas personas, respetándonos y viéndonos desnudos; me ayudo a verme a mi misma, reconocerme y amarme. Y cuando conseguí voltear a verme, me di todo el amor que me debía.
Fue una experiencia extraordinaria estar así, tan juntos, tan cercanos, tan lúdicos, hombres y mujeres de todas variedades, tan distintos, tan iguales.
Después hubo una foto para puras mujeres, me pareció increíble percibir el cambio en las sensaciones en el aire, se generó una energía muy fuerte, diferente.

El sabor que me queda, es algo delicado sobre la piel……………..
algo muy grato e inexplicable


Disfruté que estuviéramos tomados de la mano para transitar juntos semejante momento y que fuéramos cómplices para vivir tan mágico suceso. Fue sorprendente, llegar al zócalo y descubrir que éramos muchos cómplices involucrados en la titánica labor de tan sólo construir un nuevo día, uno muy agradable.

*Fotos tomadas de la red.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sueños de Carnívoros

*Un compensatorio sandwich de carne cruda en el famoso Salón Luz
Soñé que era un oso de pelaje hermoso, que engullía un venado delicioso y era su sabor tan exquisito que quería devorármelo de principio a fin.
Era su carne un manjar realmente jugoso y cada pieza me resultaba con un sabor tan gustoso, que me crecían las enormes ganas de comérmelo todito.
Acepto que irlo saboreando, era una sensación infinitamente extraordinaria, pero fue al llegar a la cornamenta que no pude seguir disfrutándolo. Pues al tratar de engullir esa pieza entera, la mandíbula me quedó trabada por horas. No encontraba la manera de tragarme la cornamenta, aunque fuera en pedacitos, ni de echarla totalmente pa fuera, provocándome esta situación un dolor espeluznante.
Cómo nunca he sido oso, esta es mi primera vez y nunca había intentado comerme un venado de un sólo bocado, esta es mi primera vez, supongo que, por más extraordinario que puede ser la sensación de irlo saboreando, habrá piezas que no se podrán comer.

Desperté por la mañana con un hambre voraz y pensé que ya en otras ocasiones había soñado que soy tigre, león y jaguar. ¿Por qué nunca sueño que soy herbívoro? Podría ser menos peligroso, aunque siendo muy precisos, entre las plantas también hay venenos mortales escondidos.

A qué sueños de carnívoros, me dejan salivando y añorando,
la sensación de disfrutar algo delicioso……

Cuento 44 El Cuento que no te va a gustar. Dedicado a FASH

No sé cuando comenzó esa historia de amor, pero si la puedo contar es porque existió. Nuestra amistad venía de tiempo atrás y con frecuencia, había acudido a él para escuchar sus puntos de vista, pues siempre me daban luz para tener mayor claridad de por dónde quería caminar. Sin embargo, el asunto del amor fue un síntoma recurrente que provocó que el tono de las cosas fueran cambiando de color.
Acepto que cuando esto sucedió yo me sentía fuera de forma, con más dolor que pasión e invadida de post-it en mi cabeza que me recordaban los detalles de las experiencias obtenidas que me significaban precaución. Como si pensar cuidadosamente las cosas fuera una probable solución para salir triunfante en el amor. Tal vez, fue casi imposible estar en sintonía, pues desde afuera seguro parecía que entre más se acercaban sus propuestas, yo más corría.
Pero en mi interior, ya se había desatado una revolución que me hacía pensar que podría ser un buen momento para probar. Pero cada vez que yo internamente decidía que lo quería intentar, alguna cosa molesta sucedía y yo me volvía a replegar como si fuera el pólipo de un coral.
Tan sólo para ejemplificar, para que sea más fácil entender mi situación, podría mencionar que un día me dejó plantada para ir a bailar y aunque la paciencia y la tolerancia no son mis virtudes más desarrolladas, quise ser comprensiva y no armé el display de enojo para el que tengo harto potencial. Pensé que tratándose de estos tiempos modernos y en un intento por comprendernos, bien podía hacer el esfuerzo de entender que cualquiera se puede quedar dormido cuando una mujer sensual lo está esperando para salir a rumbear, estamos de acuerdo que a todos un día nos podría suceder. Sin embargo, no fue la única vez y aquí podríamos tener una discusión infinita de a las cuantas es momento de correr.
La última vez que decidí intentarlo fue porque constantemente me decía que se le hacía que yo tenía miedo a la felicidad. Eso me hizo reflexionar y tratar de analizar si mis miedos eran fantasmas como él tanto decía y si podría ser que las experiencias que había vivido, en verdad habían mermado mis capacidades para poder amar.
Así que, en un ejercicio de libertad personal me dispuse a arriesgarme una vez más y a esperarlo para decirle que tal vez tenía razón, pero dicho encuentro ya jamás sucedió, pues en su lugar un plantón más hizo su aparición.
Seguro que no es necesario describir como los post-it en mi cabeza crecieron hasta llegar al tamaño de un cartelón. Ya estaba por dejarme invadir por el aguacero interno que se me empezaba a desatar, cuando un cíclope en motocicleta me tendió su mano y me sacó del momento extraño que estaba a punto de transitar. Fue ahí cuando supuse que no tenía salvación, era un hecho que había perdido por completo la razón y ya no tenía caso preocuparme por nada más y sin cuestionarme me dejé rescatar.
Si fuera preciso explicar qué nos sucedió, lo único que puedo imaginar es que, tal vez, nuestra historia de amor ya tenía final desde antes de que, tan siquiera, la pudiéramos arrancar.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Cuento 43 Dedicado a LAGD Soñar con Claridad

He soñado tantas veces tanto, que incluso hasta me canso, pero pareciera que basta con desear algo para que suceda, pues todo lo grato que he vivido ya lo había soñado con anterioridad.Por eso cuando se me presentan cosas extraordinarias en la vida, me alegro al reconocer algo que ya había sido deseado sin mesura. Esta capacidad inusitada, ha hecho crecer mi curiosidad por la composición de nuestros anhelos. Lo cual me ha conferido una enorme sabiduría y gracias a eso he podido llegar a una conclusión fundamental: sea lo que sea que estemos buscando, está presente en lo cotidiano. Aunque increíble, lo tenemos a la alcance de la mano, pero cuesta trabajo tan siquiera poderlo mirar. Entonces puedo decir sin temor a equivocarme, que nos es indispensable soñar, pero sobre todo soñar con claridad. Es vital poder delinear lo esencial, tener los deseos en las manos y sentirlos a flor de piel, para poder brincar sobre el sueño que pretenda escapar.Y cuando sintamos que hemos llegado a lo que tanto hemos buscado, podamos mandar saludos desde nuestro sueño a los seres queridos, como quien mandara una postal desde su sitio favorito.Así una vez vivido y disfrutado, permitirnos soñar más y más para dejar que la vida nos sorprenda con cosas tan básicas como el respirar, dejarnos tocar y trastocar.


Es importante soñar, pero sobre todo soñar con claridad………..
Yo he soñado que soy grande y grande soy,
enorme es ahora mi corazón, claro está.

martes, 17 de febrero de 2009

Un Amor que nunca se va

Pude acompañarlo, platicar con él, escribirle como loco
y despedirme como sólo te puedes despedir de quien nunca se va
(GMS sobre su Papá)


Calla Raymunda!!!
Que me vas a hacer llorar y los fantasmas no lloran.
“Volver” (Pelí)





No digo que mis abuelas, mi tía o tu Papá sean fantasmas, sólo digo que sea lo que sea que sean, es un hecho que no lloran más. Casi podría asegurar que mis muertos y los muertos de mis seres queridos andan por aquí.
Seguro que, desesperados con las cosas que a veces decidimos hacer, optan por intervenir para darnos un pequeño empujoncito. Imagino perfecto a mi bisabuela gritando –Bésala baboso!!!!- cuando las cosas van sucediendo más lentas de lo que debieran pasar.
Sé que andan dándonos sorpresas, que a veces descubrimos y agradecemos al sentir claramente su compañía.
Pero seguro que son muchas más las veces que por andar papaloteando con los quehaceres cotidianos ni nos percatamos de las ayudadotas que nos dan.

Ya sean fantasmas, ángeles o cualquier otra presencia indefinible, es un gusto sentir su amor
Un Amor que nunca se va.

lunes, 9 de febrero de 2009

Cuento 42 Tengo afán de saber. Dedicado PND

Por si tuviera afán de saber
como inmortalizar ese momento…..


La historia de amor que os voy a contar no tiene principio ni fin. Pero habla del día que me hice mujer, al tener que enfrentar con madurez lo que más bien tenía ganas de vivir sin miramientos.
Sin más rodeos, os hablaré del caballero de mi historia, quien con sus ojos gratos invadió en un sólo día mi corazón.
Con su mirada serena y trato amable, frente a una tacita de café, me sorprendió con la mejor descripción que alguien haya hecho de mí. Al escucharlo, un calor me fue subiendo desde las rodillas al sentirme reconocida. Poco a poco se fueron desatando las confesiones a medias, suposiciones parciales y escenarios ficticios. Todo indicaba que estábamos frente a una misteriosa atracción que nos acercaba al borde del precipicio.
Mientras yo sentía que había llegado el momento de poner a prueba toda mi valentía, supongo que a él lo que le sucedía era una tormenta por dentro. Pues mientras yo decidía dejar de pensar y optar por arriesgar, él ponía su cabeza en mi pecho para decirme que se estaba muriendo de miedo.
Entendí que estaba viviendo un momento importante en mi historia y como no nos podíamos poner a temblar los dos, no al menos al mismo tiempo, decidí no confesarle que mi corazón estaba ardiendo. Como si yo fuera la que hubiera acumulado suficiente experiencia como para saber qué hacer con certeza, le puse entre sus cabellos despeinados, el beso más dulce que jamás haya dado. Traté de tranquilizarlo y le dije que la vida no se trataba de sufrir si no de disfrutar, que tal vez algo necesitábamos saber y por eso nos sucedía ese momento.
A veces cuando pienso en lo que dije aquel día, me pareciera que alguien más hubiera puesto esas palabras en mi boca, pues no podría definir de dónde pude sacar serenidad cuando ya estaba imaginando cómo nos comeríamos a besos.
Algo extraño nos pasó, alguna misteriosa puerta se abrió que nos permitió vivir cosas que no podríamos explicar jamás
ni olvidar.

martes, 3 de febrero de 2009

Cuento 41. La otra opción de vida. Dedicado a RV

Justo a cabo de conocer al famosísimo Sr. Arteaga y era tanto lo que me habían hablado de él que provocó en mi tremenda expectación. Por lo que antes de que empezara a hablar, ya tenía capturada toda mi atención. Le escuché y en su manera de expresarse detecté algo que me parecía tremendamente familiar. Aunque en un principio no atiné con la razón, al ver como usaba las manos al platicar, miraba a la gente, abría los ojos como a ¾, como pensando lo que decía mientras jugueteaba con el bigote, fui detectando las pistas que explicarían el origen de mi percepción. Con su actitud nos permitió sentir que lo que nos compartía había sido producto de su experiencia y de una profunda reflexión. De una manera agradable nos contó cómo él, junto con su esposa, han trabajado por años apoyando a las comunidades de la zona. Así que, al escuchar un poco de su historia personal, me quedó claro porque, este hombre sensacional, me pareció tan familiar. Y es que en su historia y en sus modos de expresarse se parece un chorro a ti.
Y empecé a disfrutar de la oportunidad única de ver reflejada, en la vida de ellos, lo que nos hubiera sucedido a ti y a mí. Fue como ver una película que mostraba lo que hubiéramos vivido, si después del día que me tomaste de la mano para confesarme –Te quiero como mujer- nos hubiéramos arriesgado en la aventura que implicaba amarnos.
Pero, en un arranque de lo que quisiera llamar sensatez, en realidad optamos por correr despavoridos en direcciones opuestas. Por lo que ahora, andamos como si fuera otra vida la que estuviéramos viviendo.
Aunque acepto que no me arrepiento, me pareció una extraña experiencia ver lo que serían nuestras vidas si otra cosa hubiéramos decidido.

miércoles, 28 de enero de 2009

Cuento 40 Afortunadamente el Amor si es. Dedicado a PM

Seguro en unos días se me pasa esta tristeza inesperada y finalmente pueda disfrutar de lleno de las cosas que aumentan mi alegría. A pesar de esta nostalgia, la vida me ha regalado sorpresas que ni esperaba y eso me ha hecho voltear la mirada. Gracias a eso, me he topado con personas y situaciones que ni imaginaba que existieran y han transformado el extraño momento en el que estaba sumergida. Con tanto cambio he estado medio nerviosa, pensado seriamente en lo que de verdad he estado buscando y llegué a la conclusión de que me siento cansada de esperar a que las cosas simplemente sucedan. Por lo que he decido dar un empujoncito para tener todo eso a lo que no estoy dispuesta a renunciar.
Ya no quiero esta soledad, la verdad ya quiero llegar a casa y encontrarte ahí, a ti, si a tí tan buscado y tan anhelado. Sé que estás por llegar y encontraremos la manera de ajustar nuestros múltiples planes para empatarlos en uno sólo que ambos podemos disfrutar.
Y cuando llegue ese momento, nos daremos un abrazo enorme, botando los problemas a la puerta de la casa, para dar espacio al beso largo y profundo que nos debemos y desataremos una ola deliciosa que nos recorrerá a lo largo y ancho de nuestros huesos.
Cocináremos platillos exquisitos, intercambiaremos misteriosas recetas que harán divertida nuestra estadía en este paraíso terrenal. Bailaremos con una frecuencia suficientemente regular, como para que no se nos acumule el polvo y podamos disfrutar de la gota gorda recorriendo nuestros cuerpos.
Mmmh, son muchas las ideas que llegan a mi cabeza haciendo que mi corazón retumbe como tambor de tan sólo imaginar. Tengo la certeza que terminaremos siendo cómplices en el misterioso milagro de preñarnos de amor como resultado de nuestras recurrentes conquistas.
Son tantos los sueños que invaden mi cabeza y cada recoveco de mi cuerpo que a veces no consigo percibir cómo el tiempo se ha colado entre mis dedos. Sé lo afortunada que soy pues he podido cosechar múltiples aventuras de selva y amor como fruto de mi tenacidad.
Así que, ahora que enredo mis dedos en tus cabellos, sonrío y recuerdo todo lo que hemos andado para que llegue este momento. Pienso que, afortunadamente, el amor si es como me lo imaginé y que, a veces, hasta mejor de lo que soñé.

lunes, 19 de enero de 2009

Cuento 39 Eso que falta Ponlo Tú. Dedicado a ANH

Siempre he pensado que la vida se trata de ponerle nuestro toque personal, aderezarla para que nos parezca un asunto delicioso, a tal grado que sea irresistible vivirla. Por eso, imagino que estamos en constante búsqueda de cosas dignas de disfrutar. Pero seamos sinceros, cuando estamos en medio de los problemas, es imposible imaginar cómo es que al final saldremos victoriosos de tanto enredo y ahí es cuando la angustia nos invade y las cosas empiezan a salir mal.
Yo, me considero un hombre positivo y siempre dispuesto a enfrentar los grandes retos de la vida. Pero sucede que mi estrés, en ocasione me ha hecho sentir como chivo en cristalería y es tanto mi pánico de regarla que he llegado a la parálisis total. ¿Quién podría evitar angustiarse? Bajo estas circunstancias ¿Alguien puede simplemente relajarse y dejar que las cosas sucedan?
Sin embargo, aún cuando he sentido que ya todo está perdido, una voz interna no me deja en paz y eso, a final de cuentas, logra rescatarme. Y créanme que intentar moverme desde ese nivel de parálisis siempre me ha resultado doloroso, pues pareciera que algo se me estuviera rompiendo por dentro. Así que, empiezo a reconstruirme gracias a una serie de triunfos chiquitos, lo suficientemente poderosos para sacarme una sonrisa. Un acto, que por simple que parezca, logra generar un cambio que hace que mi historia se ponga cada vez más buena. Por eso pareciera que vengo y voy, pero nunca regreso al mismo punto. En cada intento logro soltarme un chirrin y así disfrutar un poco más. Cada vez consigo ir más lejos, es verdad que a veces motivado por misteriosas circunstancias de la vida. Así me he atrevido, a un chorro de cosas, me dejé devorar por exquisitos besos, inimaginables caricias, invadir por inolvidables aromas y arrastrar por enormes olas de sentimientos que me llevaron a lugares en los que nunca imaginé tener el valor de estar. En cada intento he agarrado más vuelo para impulsarme más lejos y un día llegaré al punto de dejar hacer y deshacer a ese escuincle de ojos claros y cabellos despeinados que en el fondo siempre he sido.
Al parecer, la vida está más llena de recovecos, de vueltas del destino y de escondrijos interminables que de camino liso y llano. Justo eso ha hecho mi historia deliciosamente atrevida, nada mal, eh!

jueves, 15 de enero de 2009

Cuento 38. Tengo todo menos paciencia Dedicado a ASG

Basado en su propio poema.

-Quedo a merced de su apreciable sensibilidad- Le dije, sin imaginar que esto implicaría, una vez más, poner a prueba mi capacidad de esperar. Nunca me he considerado paciente y sé que puedo llegar a desesperarme con facilidad.
A veces, la angustia que esperar me genera pareciera entorpecer las cosas, haciendo que cada vez se hagan más lentas. En ocasiones he tenido que juntar fuerzas para serenarme, pues en verdad esta situación llega a exasperarme. Cuando logro momentos de tranquilidad consigo hacer conciencia de todo lo que tengo y casi podría decir que no me falta nada. Pero de nuevo una ola me arrasa cuando verifico que he perdido el rumbo y esa supuesta paz que sentía se transforma en turbulencia.
Esto de la paciencia pareciera cosa sencilla, pero a mi lo que me genera es una terrible agonía. Quiero pensar que todo esto se me presenta como una oportunidad para encontrar respuestas y realidades que necesito para resolver los enigmas de mi vida. Pero si en general el ejercicio me parece feroz, si hablamos de lo que la paciencia exige en el amor llega al punto de ser “Atroz”. Sé que parte de mi problema es que he apostado todo en el amor. Pero ¡Oh sorpresa! Unos cuantos golpes me han demostrado la realidad y ahora por absurdo que parezca puedo alcanzar por igual la felicidad y la tristeza.
En medio de esta eterna espera he podido descubrir todo eso maravilloso que soy, no puedo negar que he conseguido cosas tan complejas como aprender de mis errores y tan sencillas como darme vuelo eligiendo cortinas. Poco a poco he construido cosas que me van haciendo feliz a pesar de las grandes ausencias. Las ideas se han ido aclarando con el paso del tiempo y ahora me puedo brindar a mí un poco de la mucha comprensión y amor que he ido regalando a otros.
Acepto que he cosechado buenos frutos, porque como bien dicen “Lo bueno llega al que espera”. Pero a pesar de todo

Aún tengo todo menos paciencia!!!!!!

martes, 13 de enero de 2009

Amor de Bicicleta. Escirto L. Verdi

ESTO ME RECUERDA UN POCO MI AMOR DE BICICLETA. CLARO Q ESTO FUE EN LAS QUINTAS, EN MEXICO D.F Y PUES ERA YO UN PUBERTO, PERO ME ENCANTABA IR CON MI BICI, MI MEJOR AMIGA LA VAGABUNDO VERDE Y MIS TENNIS CONVERSE ROTOS A ENCONTRARNOS CON MI OTRA NUEVA Y MEJOR AMIGA ANITA Y SU FLAMANTE BICI ROSA. Y ASI PASO EL TIEMPO, YO JUGANDO A SER EL MEJOR CONDUCTOR DE BICI PARA DESLUMBRARLA Y ELLA A SER MAS VELOZ QUE YO.... PARA DEMOSTRARME QUE LAS NIÑAS TAMBIEN SABEN ANDAR EN BICI!!!UN SALUDO ENORME

L. VERDI

jueves, 8 de enero de 2009

Cuento 37 Zapatear hasta el final

Soy la primera bisnieta, la primera nieta y la primera hija de los hijos mayores de ambas familias, así que imagino que mi llegada al mundo debió ser un acontecimiento que tuvo atención extraordinaria. Pero desde el principio, igual que todos, tuve que enfrentar el reto de “Respirar a Tiempo”. Tardarse de más pudo haber significado llegar temprano a una cita a la que uno espera asistir en la ancianidad, satisfecho de haber gozado de muchos años y con alegría de haber acumulado miles de maravillosas aventuras. ¿Pero cómo saber cuándo será el momento de dejar el paraíso terrenal? La verdad, lo ignoramos pero andamos por el mundo como si siempre tuviéramos tiempo de más…………..
Seguro la muerte nos ha rodado más veces de las que imaginamos, yo al
menos ubico tres. La primera fue cuando tenía ocho años, escalando el muro exterior de la casa me sostuve sin querer de un poste y la descarga eléctrica me lanzó volando. Caí de espaldas sin ni siquiera meter las manos, quedé en el piso con la lengua de fuera. No conseguí moverme hasta que mi hermano, que venía corriendo desde el otro lado de la barda, me jaloneo –Levántate, antes de que nos regañen!!!- Por varios minutos no pude hablar sin morderme la lengua, lo cual nos causó mucha risa.
La segunda vez creo que fue a los 11 años, aunque a esa edad me pasaron tantas cosas importantes que suelo agrupar los recuerdos en torno a esa época. En esa ocasión me estaba ahogando en medio de una reunión familiar, no conseguía respirar y los demás se dieron cuenta cuando ya me estaba poniendo azul. Empecé a ver a todos lejanos hasta que de plano los dejé de escuchar, mi cuerpo se desguanzó y sentí como si se me fuera llenando el cuerpo de agua tibia. Supuse que había llegado el momento de partir -Dios mío, me estoy muriendo ¿Verdad?-. Me pareció un poco temprano para marcharme pero me sentí tranquila con lo que había logrado a mi corta edad. En la desesperación familiar mi Papá me metió la mano en la garganta y con eso logré respirar.
La tercera vez fue porque me picó una huachichila, mis compañeros me dijeron que no había nada de que preocuparse, pero en escasos segundos la garganta se me cerró y con la voz enronquecida a penas pude explicar que traía avapena en la mochila, con la que salvé mi vida.
Así que para purificar angustias supongo que la hora de partir siempre será cuando debe de ser, no antes ni después. Sólo me gustaría que cuando llegue el momento no tenga grandes pendientes y me sienta complacida con todo lo que pude realizar en el tiempo vivido.
Y cuando llegue ese día, sin duda quisiera que corra el mezcal y los tamales de hoja de plátano. Que se arme un bailongo monumental con marimba oaxaqueña y un grupito de son jarocho, para que al compás del arpa podamos gozar y zapatear hasta el amanecer. Festejar de alguna manera mi despedida triunfal del mundo terrenal. Si pues!!!!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Y de Navidad

Me encanta la época navideña, los regalos, los brindis, las comidas, ver gente querida, dar abrazos, desear lo mejor, bailar, volverse abrazar, besar, verse a los ojos, tomarse de las manos, desear lo mejor de nuevo, romper la piñatas, comer cosas de temporada, mandarinas, guayabas, limas, ponche, poner el nacimiento, rezar el adviento, reflexionar sobre el año, planear el que sigue ( incluso aunque en febrero ya no recuerde muchos de mis planes ja) y con todo ese amor dado y recibido sentir que algo nace dentro de mi.
La Navidad, andar en bici y comer helados, son cosas que me remontan a mi infancia de manera instantánea. Así que, ahora que mi hermanito me dio por adelantado mi regalo de Navidad, me dio mucha emoción, pues sería el primer regalo para mi pequeño árbol, que puse por primera vez en mi casa propia.
Entonces guardé el regalo por dos días, mientras pensaba que ya quería abrirlo y lo podía volver a envolver para Navidad.
Lo pensé y lo pensé, mientras veía la cajita, … soy una adulta ya… me puedo esperar, cierto?...no falta tanto, no?

Así que, como ayer necesitaba música para pasar el tiempo mientras me pintaba las uñas y el regalo era evidentemente un CD, lo abrí y lo puse.
Es el último de Julieta Venegas, nadie me iba a cachar, no? Ya que lo estaba escuchando a todo volumen, llegó mi Mamá y me dijo –Ya abriste tu regalo!!!-

UPS!!! Para algunas cosas creo que siempre seré como una niña…Afortunadamente!!!


Bueno pues aprovecho para desearles lo mejor en esta Navidad y en el 2009, que promete ser un reto para nuestras capacidades adaptatívas.
Un beso grande, un abrazo enorme y bendiciones en abundancia para todos ustedes y sus seres queridos.

De regalo, les envío unos fragmentos de la canción
“El Presente” de Julieta Venegas”, que viene muy al caso en este momento de mi vida y espero que en la de ustedes también.

Ya sé, lo que te diga
no va a ser suficiente ay ay ay
y lo que tú me entregues,
dejará pendientes ay ay ay
Quién nos dice que la vida
nos dará el tiempo necesario.


El Presente es lo único que tenemos,
el Presente es lo único que hay,
es contigo, mi vida, con quien puedo sentir,
que merece la pena vivir.


Con todo cariño, porque cada momento en la compañía de ustedes me llena de un fuego de vida.


PD No es que sea impaciente, pero ya que lleguen los Reyes Magos!!!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Cuento 36. "La absurda jefa. Acaso hay de otras? " Dedicado a M y P

A veces la vida parece ser una historia que nos gustaría olvidar o poder salir de ella con tan sólo despertar. Lo que les voy a contar me sucedió en el día más largo de mi vida o al menos así me pareció. A pesar de que me cuesta un trabajo monumental levantarme, siempre llego a la oficina decidida a trabajar en armonía; me considero positiva y hacerme desesperar no es cosa sencilla. Pero últimamente, siento que mi trabajo está acabando con toda la ilusión de mi corazón. Sobretodo en esas semanas, en las que la jefa nos ordenaba hacer cosas absurdas, las cuales posteriormente nos mandaba deshacer. No se que piensa, pero a mi me gustaría más que me dejara explayar mis capacidades, pero veo que el juego se trata de una loca lucha de poder.
Desde el 1er día supe que a la jefa le apodaban la “Barbie B”, desconocía el origen de este sobre nombre pero cuando la ví entrar, se aclararon todas mis dudas. Eran las doce del día, ella vestía un trajecito atacado, mini mini, color rojo, medias negras de red y unos tacones de charol. No pude evitar fijar la mirada en los rombitos de piel a través de la red, me pareció semejante a un enorme tocino. Supongo que ella sintió mi mirada y al voltear me cachó observándola, me dijo –vengo elegante porque tuve un desayuno muy importante con altos ejecutivos de la empresa- . Yo para no errarle, asentí con la cabeza e hice un esfuerzo monumental por no hacer ninguna expresión.
Esa semana yo ya había hecho y deshecho unos informes como tres veces, tal y como me lo había indicado su asistente. Así que, cuando oí venir sus tacones imaginé que me pediría de nuevo alguna absurda tarea. Llegó a mi diminuta oficina, me señaló con su pluma y ví que traía un sobre en la mano. Justo cuando empezaba a hablar y al dar el primer paso se tropezó con la alfombra que ella misma había mandado instalar, pero como la había traído de otra oficina más grande, se hacía un reborde en la puerta. Para tratar de no caerse, intentó agarrarse del viejo ventilador de pie que coloqué entre mi escritorio y el vidrio de la entrada, pues no cuento con aire acondicionado. Sin embargo, su enorme melena se enredó en las aspas del ventilador, por lo que con la otra mano trató de sostenerse de la esquina de mi escritorio en donde claramente vi como una uña se le quebró. A pesar de eso, no logró sostenerse pues la alfombra se plegó a sus pies y se resbaló. Todo sucedió tan rápido, que cuando yo intenté pararme de mi asiento, ella ya se encontraba de pie como si trajera un resorte por dentro. Me dijo –No te preocupes, me encuentro bien, sólo vengo a notificarte personalmente que fue aceptada tu promoción a la plaza que solicitaste- y me entregó el sobre hecho chicharrón. Yo asentí con la cabeza y traté de no hacer ninguna expresión, pero el esfuerzo fue mayor cuando recogió su uña del escritorio, levantó el tacón que se le rompió, se dio la vuelta y me dijo -luego te mando tu ventilador-, lo desconectó y se lo llevó entre sus cabellos.
Ahora que estoy en mi nueva oficina, con un equipo de trabajo que yo misma seleccioné, pareciera que el pasado tan sólo fuese una pesadilla. Pero como a veces me encuentro a la Barbie B en el ascensor…….

lunes, 8 de diciembre de 2008

Cuento 35 Nervios en mi corazón. Dedicado a JP a sus 11 años.

Un día dije frente a mis amigos que me gustaba una niña, no lo hice por presumir, fue simplemente por aceptar la realidad, pero ellos quedaron muy sorprendidos. Sin embargo, alguien más me escuchó y fue por eso que Valentina se enteró de los secretos de mi corazón. Me enfurecí tanto que fui a golpear al soplón y el muy chismoso me acusó con su Mamá, que a su vez buscó a mi Mamá. El problema creció de más, pero cuando la Mamá de Iker supo de los motivos de mi enojo, consideró que yo tenía la razón y el pleito se acabó .
Para el 14 de febrero decidí que quería comprar un regalo para llevarlo a la escuela. Así que le pedí a mi Mamá que me llevara a comprar chocolates a la tienda, ella se sorprendió al ver que escogí una caja en forma de corazón. No imagino que habrá pensado, pero yo me sentía muy entusiasmado con todo este asunto del amor.
Llegó el día esperado y busqué a Valentina todo el recreo para darle los chocolates, pero no la vi hasta que subimos al salón. Así que tuve que darle su regalo en la puerta frente a todos. Por supuesto que se burlaron de mi y me gritaron Picarón!!!!!
Pero otra niña me defendió, diciendo que yo era lo suficientemente hombre como para atreverme a traer regalos y la burla se acabó.
También le compré dos rosas rojas y cuando se las di ella me lo agradeció.
Al final del día y a pesar de haber sentido unos nervios apasionados desde la mañana, puedo decir que me sentí contento porque Valentina acepto mis regalos y me sonrío, mi miedo más grade era que no quisiera ni tomarlos.
Ahora que tengo que escribir algo sobre mi mismo, explicando por qué soy una persona importante, pienso que bien podría decir que cada vez me caigo mejor. La verdad, me gusta ser así como soy y para ponerle emoción a mi escrito podría platicar un poco sobre el día que sentí unos nervios apasionados en mi corazón.

martes, 2 de diciembre de 2008

Cuento 59. Sílabas Saliva. Dedicado a Chacho Siller Sigüenza, Poeta y Trovador


En la lucha por mantener despiertos los sentidos me ha crecido este corazón conmocionado que truena y centellea en medio de mi pecho. Así descubro el secreto de la felicidad, que se me revela en la punta de la lengua y se desprende del filo de mis dedos para ayudar a los corazones abatidos por la soledad. Percibo que al escuchar mi voz vibras, así que jugando, me acerco hasta quedar a un paso de tus pupilas. Con todo y creer que soy Yo, el que viene a salvarte, mi brazo tiembla ante la cercanía de tu carne y tus sueños me penetran hasta hacerse míos. Un río me crece por dentro, se desliza, brota mi última conciencia en la orilla de mis manos y al verme reflejado en tu mirada, exploto y siento como me haces ser parte tuya.

Hurgas entre mis fisuras, con tu lengua sanadora y entonces la vergüenza de mostrarte mis heridas se me escurre con la lluvia que conjuras al borde de mis oídos trastocados por tu aliento.

Quedo sorprendido con lo que me haces hacer, decir, soñar y cantar.

Mi boca pronuncia “Sílabas Saliva” que trazan secretos de mi lengua transformándome en una guitarra incansable. Mi sangre se vuelve destellos de fuego en busca de oídos sedientos. Germinan en mi garganta rocío, lluvia y miel, que descienden desde tus ojos hasta tu cintura para volverse amor que ata y transforma hasta nacernos un ser humano por dentro.

Y los nudos que yo era, se deslizan, se resuelven, se desatan.

Qué efectos has producido en mí, para tener la certeza de que siempre se encuentra la paz del amor…


Feliz Cumpleaños!!!

-Compartir poemas, es de buena suerte-
Mérida Nov 08 Feria del Libro. Chacho Siller.
http://www.myspace.com/chachosiller




viernes, 28 de noviembre de 2008

Cuento 34 Siempre es sorpresa. Dedicado a AMM

En la reunión del sábado un visitante distinguido nos convocó a un paseo-marcha en bicicleta, con la finalidad de promover la bici como medio de transporte en la ciudad. El motivo me pareció excelente y decidí participar sin dudarlo. Escuché que la marcha era el 10 junio pero no tenía la información completa, así que al finalizar la sesión conseguí la página de internet: http://www.marcharodadamundialciclistaaldesnudodf.tk/.
Me llamó la atención el nombre de la página, pero no sospeché nada, fue hasta que al
consultarla vi que la mentada marcha aparte de ser en bicicleta tenía la peculiaridad de
que teníamos que ir encuerados!!!!! Se me hizo bastante radical esta forma de llamar la
atención. Frente a esta idea mi mente empezó a volar y me imaginé sobre una bici, sin
ropa, recorriendo la ciclopista y aunque me pareció una idea descabellada consideré
que sería muy divertido participar.Yo en verdad soy muy tímido, pero esto me ayudaría a romper mis tabúes y podría ser una invitación a ir más allá de mis traumas. Algo en mi quería intentarlo, quizá podría usar una máscara o antifaz que me ayuden a sentir que no soy yo, que soy otra persona capaz de esto y mucho más.
Calculé que no iba conseguir hacer esto de golpe, tenía que prepararme de alguna
manera. ¿Pero cómo se prepara uno para andar en cueros por la ciudad? Me vino a la
mente el cartel que está pegado en la entrada del gimnasio, ese que dice - “No hagas
ejercicio, Entreeena!!!- y entonces me propuse entrenar para el evento. Así que llevo una
semana andando en bici en pelotas, dando vueltas en el patio de mi casa y por extraño
que parezca cada vez me siento más animado.
Hoy salió mi mujer más temprano que de costumbre y me descubrió todo sudado
bajándome de la bici. Hizo ojos como de plato al verme encuerado, yo me apresuré a
explicar lo peculiar de mi entrenamiento. Se quedó bastante sorprendida pero me dio
un beso rápido y me dijo
-Bueno, corazón está muy lindo todo esto pero yo me marcho porque se me hace tarde
para el trabajo, pero mañana con mucho gusto me uno al entrenamiento y si ya llevas
una semana ya podemos empezar a dar vueltas por la cuadra-

Me mandó besos y se fue. Ahora si, esto se está transformando en un verdadero reto y
no...............
Las mujeres siempre me sorprenden,
pero mi mujer siempre se lleva las palmas.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cuento 33. El amor lleeeega. Dedicado a CC

Tengo que aceptar que me sorprendió que un hombre en pleno juicio dijera, sin habérselo preguntado, que está esperando su historia mágica de amor. En su español argentino-canadiense me aseguró que el Amor no se busca, simplemente llega (Sheeeeega). Nos contó de una manera rápida y divertida, que tiene evidencia clara de que el amor aparece de manera sorpresiva y sin duda en el momento adecuado. En medio de una deliciosa cena improvisada, nos explicó como su papá conoció a su mamá, cuando ella ya tenía un anillo de compromiso en la mano. Los detalles son fascinantes, pero como no es mi historia consideraría un plagio contárselos. Así que, resumamos el punto y digamos que al menos en algún momento hubo: ”Besos, ternura, qué derroche de amor, cuánta locura”, de lo contrario no hubiéramos conocido a nuestro amigo.
Fue una velada agradable e inesperada y en medio de las risas, llegó una pregunta medular. –¿Che, y vos sos casada?- La risa se me fue un poco, -No, por el momento- Le contesté. Así que, se inició una entusiasta discusión sobre la gravedad de portar un anillo en el dedo anular de la mano izquierda sin estar casada o en pareja. En medio de risas, me aseguró que yo no lo sé, pero seguro más de 10 han de haber desistido al ver que porto un anillo en ese dedo. Pero si él mismo me acaba de explicar que el amor simplemente llegará a tiempo, aunque ya tenga un pie en el altar, jajajajaja!!!!!
Fue una noche divertida
¿Y el anilllo?
Lo he cambiado de dedo........

martes, 4 de noviembre de 2008

Retos sobre ruedas

Hay momentos en la vida en los que uno reflexiona sobre lo que ha hecho y a pesar de sentirse, de manera general, satisfecho, uno se cuestiona cuántas cosas habrá dejado de hacer con tal de no “morir en el intento. Y bueno la vida te enseña de muchas maneras y no siempre nos parecen los modos más amables. El Sr. AAR me dice –Querida V..., la vida es una lista interminable de fracasos, de los que uno se levanta y lo vuelve a intentar, de otra forma, de otra manera, pero el punto es jamás claudicar- Y bueno lo que me pueda decir un amigo de 90 años y pico, siento que me puede servir.
Así que con esos pensamientos en la cabeza inicié en mi vida un plan de transformación personal, buscando hacer cosas nuevas, que sintiera que podían llenarme de energía y me permitieran hacer las cosas de un modo distinto. De ahí surgió mi compra de la bici plegable “La flaca” y otras cosas más.
Poco a poco me fui arriesgando a más cosas, que no hubiera hecho en otro momento de mi vida. En ese contexto me llegó la invitación para ir en bici a Mixquic. Mi automático fue pensar – No puedo- y entonces mi cabeza empezó a ronronear – no qué quieres hacer cosas diferentes y bla bla bla-
Ja y muchas cosas en mi sucedieron, busqué información con mis amigos ciclistas y la conclusión a la que llegué fue que no perdía nada con intentar.
Llegué al Ángel de la independencia con toda mi buena intención pero en unas cuadras descubrí que necesitaba más que voluntad para emprender esta aventura. Sentí que eran demasiados retos juntos para mí. Andar entre los coches, de noche, a una velocidad para mí considerable, en un trayecto largo, sentí que no podría y cuando, entre los nervios, reconocí por dónde íbamos, acepté mis limitaciones y con mucha pena con mi amigo de la infancia a unas cuadras de nuestras casas, decidí claudicar.
Pero queda un laaaaaaargo año para entrenar jajajaja.






lunes, 3 de noviembre de 2008

Mi Primera Bici. PMT

Escrito por PMT

Te comparto la experiencia de mi primera bici.

Recuerdo mi primera bici. Era una bimex color cobre que a luz del sol brillaba increíble. No sé exactamente si los reyes me la trajeron pero lo que si era un hecho es que me pertenecía. Era un tipo de rodada para una niña de 7 años y por supuesto era la envidia de todos los de mi tamaño pues tenía la altura ideal.

No sabía andar en bici pero mi padre que todo lo resolvía fue a comprar rápidamente unas “llantitas”, ya sabes, para eso del equilibrio. Pasó toda la mañana colocándolas y solo requerían de un ajuste pero no pudo hacerlo pues llegaron las visitas. Ese día había comida familiar, mi prima casi hermana también llegó. Al terminar los alimentos mi papá continuó con su labor mientras mi prima y yo esperábamos en la sala. Es importante decir que siempre seguí a mi prima y confiaba en ella como la hermana grande que no tuve, o sea, era “mi maestra”. De repente ella dijo “te voy a decir un secreto” y yo tan ingenua y curiosa dije ¡va! Acerqué mi oreja a su boca para escucharlo TOOOODO y ¡madres! ¡Qué me muere la oreja!¿puedes creerlo? Ahora que lo recuerdo más que el dolor fue el sentirme tan tonta de haber caído. Lloré y lloré como no tienes una idea (supongo que para llamar la atención) pero ahí no acabó todo pues desde la ventana de mi recámara puede ver como “un monstruito” de cabello güero que acaba de “devorar” mi pobre orejita….estaba encima de mi bici estrenándola con todo y sus “llantitas” y dando vueltas felizmente por la calle.

Es algo que nunca he olvidado y hace poco se lo platiqué a mi prima (que por cierto ya es mamá) y ahora resulta que no se acuerda….


PMT